La deserción escolar en Panamá dejó a 139.913 niños y jóvenes fuera de las aulas durante el año 2024, según revelaron estimaciones oficiales basadas en variaciones de los niveles educativos. El informe titulado Panamá, ¡cuéntame!, elaborado por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá con registros del Instituto Nacional de Estadística y Censo, alertó sobre la vulnerabilidad del derecho a la educación en el país centroamericano.
Al analizar el bienio reciente, la exclusión acumula cifras preocupantes para las autoridades educativas. Entre 2023 y 2024, un total de 282.670 estudiantes no lograron matricularse o dejaron de asistir a los centros de enseñanza, sumando 142.757 casos en el primer periodo y casi 140.000 en el segundo ciclo evaluado.
Factores detrás de la deserción escolar en Panamá
El estudio detalló que los motivos varían según la etapa de formación académica de los alumnos. En la educación preescolar, el 70 % de quienes no asistieron carecía de la edad reglamentaria de ingreso, un 13 % no contaba con oferta del grado en su comunidad y un 7 % alegó dificultades económicas familiares.
En la etapa primaria, el factor financiero representó la principal barrera para el 25,4 % de los infantes excluidos. A esta causa le siguieron la lejanía física de los planteles educativos con respecto al hogar en un 14,3 % y la falta de grados disponibles en las comunidades con un 12,7 %.
Para los cursos de premedia y media, los motivos centrales se polarizaron entre los problemas económicos y el desinterés de los adolescentes. La escasez de recursos alcanzó el 32,8 % en premedia y el 27,2 % en media, mientras que la falta de motivación personal afectó al 31 % y al 38,3 % respectivamente.
La educación media concentra el mayor impacto negativo
La etapa de enseñanza media reflejó el escenario más crítico para la retención académica panameña. En este nivel se concentraron 66.896 jóvenes que no lograron inscribirse en las instituciones oficiales o privadas, lo que frena la culminación de los estudios secundarios.
Pese al panorama general desfavorable, la premedia exhibió una recuperación destacable en los registros recientes. La tasa de matrícula bruta en dicho ciclo aumentó del 96 % al 99 % entre los periodos 2023 y 2024, logrando reducir el porcentaje de adolescentes desvinculados en esa franja.
El problema de la deserción escolar en Panamá plantea dilemas estructurales sobre la transición hacia la vida laboral juvenil. La desconexión temprana de las aulas limita las oportunidades de inserción formal y replica brechas socioeconómicas históricas en la región.
Barreras en la atención y desarrollo de la primera infancia
El relevamiento también puso foco en la etapa inicial de cero a tres años, desarrollada mediante los Centros de Atención Integral de Primera Infancia. Esta modalidad no es obligatoria en el sistema estatal panameño, aunque resulta clave para el desarrollo neurológico de los menores.
De acuerdo con la Encuesta del Mercado Laboral del organismo estadístico, el 31,4 % de las familias indicó que carece de servicios públicos o privados de primera infancia en su localidad. Asimismo, un 25,8 % consideró innecesaria esta estimulación temprana y un 21,2 % optó por el cuidado exclusivo de parientes.
Las dificultades monetarias incidieron en el 13 % de los hogares con niños pequeños sin cobertura de guardería. La problemática integral de la deserción escolar en Panamá evidencia la urgencia de fortalecer políticas públicas que garanticen cupos, gratuidad y permanencia desde las edades más tempranas hasta la culminación del bachillerato.
Datos clave
- Impacto anual: Un total de 139.913 alumnos quedaron desvinculados del sistema escolar panameño a lo largo de 2024.
- Nivel más golpeado: La educación media concentró a 66.896 jóvenes sin matricularse, convirtiéndose en el tramo con mayor exclusión.
- Motivos predominantes: La falta de ingresos económicos y el desinterés personal encabezaron las razones de abandono en adolescentes.
- Mejora en premedia: La tasa bruta de inscripción en premedia creció del 96 % al 99 % entre 2023 y 2024.
- Brecha inicial: El 31,4 % de las familias reportó ausencia de centros de atención temprana en sus comunidades locales.






