La crisis energética en Cuba registró un nuevo episodio crítico tras confirmarse la vigésima cuarta desconexión en lo que va del año de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, la planta de mayor envergadura del territorio caribeño. Esta instalación clave experimentó un cese de operaciones de más de seis horas durante la madrugada, apenas dos jornadas después de haber retomado sus labores tras una semana de mantenimiento técnico. Como consecuencia, las autoridades estiman un faltante de generación masivo que dejará a oscuras a cerca del 66,5 % de la población en los horarios pico.
El reporte oficial de la Unión Eléctrica estatal reveló un panorama crítico para la distribución nacional de energía, condicionado por un déficit de casi 2.000 megavatios. La situación golpea fuertemente a la red pública en un contexto donde el suministro regular resulta indispensable para la vida cotidiana de las familias y el funcionamiento básico de los comercios.
Colapso de unidades y fallas en la red técnica
El director de la central Antonio Guiteras, Román Pérez Castañeda, explicó que la reciente detención obedeció a una desconexión intempestiva en el sistema automatizado del bloque. Pese a que la infraestructura logró reconectarse al tendido con un régimen de 150 megavatios, las reparaciones previas que involucraron más de doscientas intervenciones no impidieron la nueva avería.
A este problema se sumó la reducción operativa en la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez, conocida popularmente como Felton. Dicha planta disminuyó 40 megavatios de su capacidad proyectada debido al depósito excesivo de sedimentos en su caldera, lo que agudizó la tensión sobre el esquema eléctrico general.
Impacto directo de la crisis energética en Cuba
Actualmente, un total de nueve bloques de generación permanecen fuera de servicio en distintas zonas del país antillano debido a roturas imprevistas o labores de mantenimiento programado. Se reportan desperfectos en el bloque 2 de Felton, las unidades 3 y 6 de Renté, la unidad 8 de Mariel y los bloques 1 y 2 de Santa Cruz, instalación que recientemente sufrió un siniestro de proporciones.
Asimismo, las unidades 3 de Santa Cruz, 5 de Nuevitas y 5 de Renté están sometidas a tareas de conservación técnica. Las previsiones de la compañía estatal calculan una capacidad de suministro nocturna de apenas 1.017 megavatios, una cifra ampliamente rebasada por una demanda proyectada de 2.950 megavatios, lo que consolida un panorama adverso marcado por la crisis energética en Cuba.
El historial de desconexiones generales del sistema
El deterioro progresivo de las infraestructuras térmicas arrastra antecedentes severos desde septiembre de 2022, momento en el cual el paso del huracán Ian desencadenó un corte masivo a nivel nacional. Posteriormente, durante el año 2024 se produjeron tres eventos de desconexión absoluta entre octubre y diciembre, mientras que en 2025 acontecieron dos episodios similares en marzo y septiembre.
En lo transcurrido de 2026, la isla ya contabilizó ocho apagones de escala total derivados de la falta de mantenimiento profundo y la escasez de recursos técnicos. La prolongada crisis energética en Cuba sigue condicionando el desempeño productivo y doméstico en toda la nación insular.
Datos clave
- 24 paradas registra en el año la central Antonio Guiteras, principal complejo generador de la isla.
- 1.963 megavatios de déficit se prevén para el pico nocturno frente a una demanda de 2.950 megavatios.
- 66,5 % del territorio quedará sin suministro eléctrico de manera simultánea en el horario de mayor consumo.
- 9 bloques generadores permanecen totalmente detenidos por averías mecánicas o mantenimientos.






