El brote de dengue en Cuba experimenta un marcado empeoramiento debido a la acumulación descontrolada de desechos y los continuos cortes de energía eléctrica en diversas regiones del país caribeño. La falta recurrente de suministro eléctrico empuja a la población a conservar agua en recipientes caseros sin las condiciones higiénicas necesarias, lo que multiplica los criaderos del vector transmisor. Al mismo tiempo, las instituciones sanitarias reconocieron que en el territorio circulan simultáneamente los cuatro serotipos de esta enfermedad arboviral.
Servicios básicos paralizados y avance del dengue en Cuba
El deterioro ambiental urbano profundizó el cuadro infeccioso en la isla caribeña. Médicos locales señalaron que las interrupciones en la recolección de basura domiciliaria provocan montañas de residuos en calles y pasajes de diferentes localidades, facilitando no solamente la dispersión del mosquito Aedes aegypti, sino también de roedores y otras plagas urbanas. A esto se le suma la imposibilidad de llevar a cabo planes continuos de fumigación debido a la marcada escasez de combustible y plaguicidas.
De acuerdo con declaraciones de profesionales de la salud recogidas por Radio Martí, el desabastecimiento de insumos químicos para tratar el líquido almacenado complica de forma severa el control epidemiológico en los hogares. Marlene Ricardo, habitante del barrio habanero de San Francisco de Paula, relató que su nieta requirió dos semanas de internación por cuadros hemorrágicos severos y advirtió sobre la existencia de brotes simultáneos de diarreas y vómitos provocados por salideros de aguas servidas.
Saturación en centros hospitalarios y fallas diagnósticas
La presión en los centros de atención médica condujo a decisiones excepcionales en el oriente cubano. El doctor Roberto Serrano detalló que el hospital Ambrosio Grillo, localizado en Santiago de Cuba, tuvo que suspender los ingresos por otras patologías médicas para reconvertirse por completo en una unidad de atención exclusiva para pacientes con dengue. Según el médico, la escasez crítica de reactivos de laboratorio impide realizar análisis serológicos, obligando al personal sanitario a emitir diagnósticos basándose exclusivamente en el cuadro sintomático de cada persona.
El profesional sanitario remarcó además que los fallecimientos derivados de cuadros hemorrágicos graves han obligado a notificaciones institucionales puntuales. Sin embargo, profesionales independientes afirman que el registro real de casos positivos y de decesos sobrepasa ampliamente las estadísticas comunicadas oficialmente por los organismos gubernamentales cubanos.
Impacto regional y alcance internacional de la epidemia
El Ministerio de Salud Pública de Cuba admitió a finales de septiembre un alza en las consultas por enfermedades infecciosas y confirmó la coexistencia de los serotipos víricos, con un predominio de la cepa tipo dos. Mediciones efectuadas por el Global Dengue Observatory de la London School of Hygiene & Tropical Medicine estimaron más de 7.100 contagios acumulados hasta mediados de septiembre, un registro más de siete veces superior al comportamiento epidemiológico habitual de la temporada en la nación caribeña.
El avance de las infecciones no se limita al Caribe y genera repercusiones en el estado de Florida, Estados Unidos. Las autoridades sanitarias norteamericanas reportaron un récord de contagios locales concentrados mayormente en el condado de Hillsborough, en donde se decretaron emergencias locales y operativos de bloqueo contra reservorios de agua. La expansión del dengue en Cuba demuestra el impacto epidemiológico que acarrea la pérdida de infraestructura sanitaria básica en la región circundante.
Datos clave
- Circulación viral: Las autoridades confirmaron la presencia simultánea de los cuatro serotipos de la enfermedad con mayor predominio del serotipo dos.
- Colapso asistencial: En Santiago de Cuba debieron reconvertir hospitales completos exclusivamente para internar a pacientes con cuadros hemorrágicos y fiebres graves.
- Falta de reactivos: Los profesionales médicos diagnostican los casos por sintomatología clínica ante la carencia de pruebas de laboratorio.
- Crisis de servicios: La escasez de combustible impidió la fumigación, mientras que los cortes eléctricos obligan a acumular agua sin tratamientos adecuados.
- Impacto externo: El brote derivó en contagios autóctonos en Florida, que sumó más de 250 casos y forzó la activación de emergencias locales.






