Un relevante decomiso de cocaína de más de cuatro toneladas fue concretado por los cuerpos policiales de Costa Rica en un lapso de apenas cuatro días. Las intervenciones contaron con la colaboración de agencias internacionales y permitieron la captura de personas vinculadas con el transporte marítimo de estupefacientes en aguas territoriales centroamericanas.
El titular de la cartera de Seguridad Pública, Gerald Campos Valverde, confirmó las acciones operativas y destacó el compromiso del Estado costarricense para combatir frontalmente a las estructuras del crimen organizado transnacional.
Interceptación marítima frente al Pacífico Sur
El procedimiento más reciente implicó la interceptación de una lancha sospechosa a 141 millas náuticas de Cabo Matapalo, distancia equivalente a unos 261 kilómetros mar adentro. En ese punto, el Grupo de Operaciones Especiales del Servicio Nacional de Guardacostas abordó una nave de 32 pies equipada con tres potentes motores fuera de borda.
Durante la inspección de la embarcación, los efectivos policiales redujeron a los tres tripulantes, identificados por sus apellidos como Urbano, Montaño y Vázquez, todos de nacionalidad colombiana. Posteriormente, los agentes de la Policía de Control de Drogas realizaron el conteo riguroso y determinaron que trasladaban 1.175 paquetes rectangulares de estupefacientes, totalizando 1.175 kilogramos del narcótico.
Cooperación con la DEA y nuevo decomiso de cocaína en altamar
Las tareas de rastreo e interdicción en aguas abiertas requirieron una estrecha articulación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos. Una aeronave de patrullaje marítimo perteneciente al Gobierno estadounidense sobrevoló la zona y facilitó las coordenadas exactas para guiar a las patrulleras costeras hacia el blanco sospechoso.
Este intercambio constante de inteligencia estratégica permite vigilar amplias extensiones marítimas que habitualmente utilizan los carteles para el tráfico hacia Norteamérica. De acuerdo con las autoridades, la intervención combinada fue determinante para cercar a la tripulación antes de que pudiera deshacerse del cargamento ilegal o desviarse hacia costas seguras.
Récord de incautaciones en la Zona Sur y el Caribe
El hallazgo en el océano Pacífico se sumó a otra incursión efectuada durante el fin de semana en el humedal Térraba-Sierpe, situado en la región sur del territorio costarricense. En esa localidad fluvial, miembros de la Policía de Fronteras interceptaron otra embarcación que transportaba 3.077 paquetes de estupefacientes, marcando la mayor incautación individual del período.
Asimismo, las fuerzas de seguridad asestaron un tercer golpe en la costa atlántica a través de la denominada Operación Soberanía. El control exhaustivo en la Terminal de Contenedores de Moín, en la provincia caribeña de Limón, permitió detectar y retirar del flujo comercial marítimo 52 kilogramos de la misma sustancia ocultos en contenedores de exportación.
El ministro Gerald Campos Valverde remarcó que las tareas conjuntas continuarán sin pausas entre el Servicio Nacional de Guardacostas, la Policía de Control de Drogas, la Policía de Fronteras y la Fuerza Pública. El funcionario ratificó la decisión institucional de sostener las inspecciones permanentes para evitar que el país sea utilizado como plataforma logística internacional.
Datos clave
- Volumen total: Más de cuatro toneladas de narcóticos fueron retiradas de circulación en diferentes intervenciones a lo largo de 96 horas.
- Detenidos: Tres hombres de nacionalidad colombiana quedaron a disposición fiscal tras ser capturados a bordo de una nave con tres motores.
- Apoyo aéreo: La DEA y un avión de patrullaje marítimo de Estados Unidos aportaron inteligencia para localizar la lancha a 261 kilómetros de la costa.
- Puntos intervenidos: Los operativos abarcaron aguas del Pacífico Sur, el humedal Térraba-Sierpe y la Terminal de Contenedores de Moín en Limón.






