Una visa humanitaria representa hoy el único recurso viable para madres de menores con diagnósticos críticos en Cuba que enfrentan un desabastecimiento hospitalario sin precedentes. Familiares de distintas provincias denuncian que las salas médicas de la isla carecen de insumos esenciales, fármacos anticonvulsivos y equipos básicos de terapia intensiva. Ante el deterioro extremo de los servicios públicos, la salida al extranjero surge como la alternativa más apremiante para salvar a sus hijos.
Escasez de medicamentos y testimonios de desesperación
Raciel José padece microcefalia severa, un cuadro neurológico que le impide ver, hablar y caminar, requiriendo alimentación continua por sonda gástrica. Su madre, Felipa Hortensia Herneta, relató que el pequeño debió permanecer hospitalizado tras contraer dengue hemorrágico en un entorno asistencial precario. Frente a la falta de pañales, alimentos especiales y anticonvulsivos, la mujer acudió con otras manifestantes ante la sede del Gobierno municipal de Boyeros para visibilizar el abandono estatal.
Herneta gestiona activamente un permiso migratorio hacia Brasil, donde confía en encontrar especialistas calificados y medicación continua que no están disponibles en la isla caribeña. La madre explicó que la subsistencia actual de su hijo depende de donaciones privadas conseguidas mediante publicaciones en redes sociales. Según su testimonio, el sistema sanitario brasileño podría ofrecerle una estabilidad clínica que Cuba ya no brinda.
Crisis energética y el impacto en tratamientos pediátricos
En la provincia de Pinar del Río, el caso de la niña Yesica refleja las complicaciones añadidas que imponen las fallas de infraestructura en el tratamiento médico domiciliario. La paciente sufre de parálisis cerebral, cuenta con traqueotomía y gastrostomía, y ha llegado a experimentar más de cien episodios convulsivos. Su madre, Yadira Torres, lidia a diario con el costo elevado y la ausencia de protectores gástricos, antiespasmódicos y sedantes indispensables.
La severa crisis del sistema energético nacional agrava profundamente esta situación asistencial, registrando cortes prolongados que superan las veinte horas diarias e incluso colapsos totales del tendido eléctrico. Para mantener a su hija alimentada con preparaciones licuadas, Torres recurre a procedimientos manuales para desinflamar el abdomen durante las interrupciones eléctricas. Estas extremas condiciones impulsan a la familia a requerir con urgencia una derivación médica externa.
La gestión de la visa humanitaria y el rol de las redes ciudadanas
La tramitación de una visa humanitaria cuenta con el respaldo de iniciativas comunitarias como la liderada por el activista Nelson Álvarez, quien coordina colectas solidarias y campañas digitales desde el año 2022. Pese a haber sufrido detenciones e interrogatorios por parte de organismos de seguridad estatales, el voluntario facilitó el traslado internacional de cinco pacientes pediátricos hacia centros asistenciales de Italia y Brasil.
Otro cuadro que expone el retraso en la alta complejidad médica es el de Luisito, un adolescente de catorce años con insuficiencia renal crónica sometido a hemodiálisis constante. Su madre, Yenslismay Rojas, debió trasladarse desde Santiago de Cuba hasta la capital ante la paralización total de los trasplantes renales pediátricos en los últimos dos años. La carencia de reactivos y análisis inmunológicos de compatibilidad impide que los especialistas locales realicen cirugías de este tenor.
El colapso sanitario según estudios independientes
Informes estadísticos recientes elaborados por la consultora Cubadata revelan que cerca del 46 % de los residentes en la isla experimenta enormes trabas para conseguir productos farmacéuticos de rutina. Para un segmento adicional del 5 % de la población, el acceso a medicinas se ha vuelto lisa y llanamente imposible en las farmacias públicas. Este panorama explica por qué tramitar una visa humanitaria constituye la única alternativa de rescate para las familias más vulnerables.
Datos clave
- Desabastecimiento general: Un estudio de Cubadata evidenció que más del 45 % de los encuestados enfrenta dificultades extremas para acceder a fármacos en Cuba.
- Apagones prolongados: La crisis energética en la isla genera cortes de electricidad de hasta veinte horas al día, afectando gravemente los tratamientos intensivos en los hogares.
- Parálisis quirúrgica: Los trasplantes de riñón en pacientes pediátricos permanecen suspendidos desde hace dos años debido a la escasez de reactivos e insumos hospitalarios.
- Apoyo comunitario: El activismo digital y ciudadano permitió el traslado y atención médica de cinco menores hacia Italia y Brasil a través de canales humanitarios.






