La crisis sanitaria en Cuba golpea con dureza a las familias que intentan conseguir atención médica básica e insumos para adultos mayores enfermos en la isla caribeña. Un registro audiovisual difundido recientemente en plataformas digitales expuso la angustiante travesía de un grupo familiar para tratar a un anciano con presión arterial elevada y cuadro de fatiga generalizada.
El testimonio documenta desde la complejidad de hallar un medio de transporte disponible para realizar el traslado hasta las prolongadas demoras en el centro asistencial. Según relató la denunciante, las instalaciones hospitalarias presentaban proliferación de mosquitos en salas donde permanecían internados pacientes afectados por dengue, sumando riesgos a la precaria situación sanitaria existente.
La odisea hospitalaria y el mercado informal
Durante la consulta, una médica sugirió que el malestar del anciano podía deberse a una indigestión y brindó asistencia conforme a las posibilidades del establecimiento. Los familiares reconocieron la entrega de los profesionales de la salud, pero lamentaron que la severa falta de recursos limite cualquier intervención oportuna. En el hospital no disponían de jeringuillas ni de los insumos mínimos indispensables.
Al no hallar los remedios recetados en la red oficial de farmacias, el entorno del paciente debió acudir a canales informales callejeros para adquirirlos a precios elevados. Mientras gestionaban los productos, recurrieron de forma transitoria a masajes caseros conocidos tradicionalmente como sobos para intentar aliviar el malestar del enfermo.
Impacto de la crisis sanitaria en Cuba y admisiones oficiales
El deterioro expuesto en el video coincide plenamente con los indicadores sobre el colapso del esquema médico de cobertura universal que promueve el régimen. La profunda crisis sanitaria en Cuba se refleja en un déficit crítico de anestesia, antibióticos, oxígeno medicinal y reactivos elementales en todos los niveles de atención.
De acuerdo con investigaciones internacionales basadas en reportes del propio Ministerio de Salud Pública de Cuba, decenas de miles de personas aguardan una intervención quirúrgica. Los extensos cortes del suministro eléctrico y los problemas de agua potable obligaron a suspender consultas y restringir hospitalizaciones, una situación que las propias autoridades cubanas debieron admitir de manera pública.
Datos clave
- Familiares denunciaron graves demoras, falta de transporte y presencia de mosquitos transmisores de dengue en dependencias hospitalarias cubanas.
- La escasez de medicamentos obligó a los ciudadanos a comprar fármacos para la hipertensión en el mercado negro ante la falta de stock en farmacias estatales.
- Cerca de 96 mil personas integraban la lista oficial de espera para cirugías en la isla caribeña, con proyecciones que estiman un incremento sustancial.
- Cortes de energía continuos y carencia de insumos básicos como oxígeno y jeringas paralizan la atención regular en los centros sanitarios cubanos.






