La crisis energética en Cuba mantiene paralizadas las labores de recuperación humanitaria tras cumplirse un año del paso del huracán Melissa. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja advirtió que la escasez crítica de combustible y los constantes cortes de electricidad impiden la distribución regular de asistencia en las zonas más golpeadas de la isla.
El fenómeno meteorológico tocó tierra a finales de octubre de 2025 como categoría 3 en la escala Saffir-Simpson y golpeó a más de dos millones de personas en el oriente cubano. Las provincias de Granma, Holguín y Santiago de Cuba sufrieron los mayores estragos materiales en viviendas, tendidos eléctricos y redes de agua potable, cuya reconstrucción avanza con extrema lentitud.
Impacto en hospitales y servicios comunitarios
El reporte oficial de la organización humanitaria señaló que el colapso del sistema eléctrico nacional somete a una intensa presión a los centros sanitarios de todo el país. La falta de energía sostenida retrasa procedimientos de radioterapia, diálisis, cirugías de urgencia, diagnósticos por imágenes y las campañas habituales de inmunización comunitaria.
Las áreas de cuidados intensivos, maternidad y atención neonatal presentan serias dificultades para mantener operativos sus equipos biomédicos esenciales. Al mismo tiempo, los apagones impiden el bombeo regular de agua en las redes urbanas, lo que obliga a la población civil a buscar fuentes alternativas para cubrir el consumo diario básico.
El transporte de alimentos también registra severos perjuicios logísticos por la falta de diésel y gasolina. Esta situación genera pérdidas significativas de cosechas agrícolas y agrava el desabastecimiento en distintas comunidades vulnerables, donde numerosas familias han vuelto a utilizar leña o carbón vegetal para preparar sus alimentos ante la imposibilidad de emplear electrodomésticos.
Factores detrás del déficit de suministro
De acuerdo con el diagnóstico difundido por la entidad internacional, la crisis energética en Cuba responde al desgaste estructural de las plantas termoeléctricas y a las trabas comerciales internacionales. Las sanciones secundarias y las restricciones externas dificultan la importación regular de hidrocarburos necesarios para sostener la generación eléctrica.
Las interrupciones en la cadena de suministros globales también limitan el ingreso de repuestos técnicos y piezas para reparar la infraestructura dañada por los vientos del ciclón. Como consecuencia, las brigadas de socorro enfrentan contratiempos constantes para movilizar vehículos pesados y trasladar materiales a los territorios afectados.
Alcance del operativo y financiamiento insuficiente
A pesar de los obstáculos operativos, el despliegue coordinado entre la filial local y la red internacional logró socorrer a más de 35.000 ciudadanos en el último año. Entre las medidas ejecutadas se cuenta la provisión de agua segura mediante tanques comunitarios a 30.000 pobladores durante siete jornadas consecutivas en once asentamientos críticos.
El personal técnico también impulsó programas de control epidemiológico contra vectores como el mosquito transmisor del dengue, beneficiando a cerca de 7.500 personas en escuelas y barrios. Asimismo, más de 3.500 damnificados recibieron acompañamiento psicosocial para tratar afecciones como trastornos del sueño, angustia y duelos ocasionados por el desastre natural.
Para los próximos meses, los equipos prevén instalar generadores fotovoltaicos en centros de salud infantil y casas maternas de Guantánamo, Matanzas y Ciego de Ávila, además de entregar 1.600 paquetes para la reparación de tejados residenciales. Sin embargo, estas tareas continúan atadas a la disponibilidad de recursos, ya que el llamamiento de emergencia por 18 millones de francos suizos solo ha recaudado hasta el momento un 38,6 % de los fondos requeridos.
Datos clave
- Impacto del huracán: El temporal Melissa afectó a 2,2 millones de habitantes en las provincias de Granma, Holguín y Santiago de Cuba tras tocar tierra en octubre de 2025.
- Colapso asistencial: La falta de energía eléctrica afecta directamente áreas de terapia intensiva, diálisis, cirugías programadas y el suministro de agua potable.
- Respuesta humanitaria: Más de 35.000 personas recibieron socorro básico, insumos médicos y apoyo psicosocial por parte de las brigadas de la Cruz Roja.
- Déficit presupuestario: El plan de auxilio internacional apenas alcanzó el 38,6 % de los 18 millones de francos suizos necesarios para sostener los programas.






