La profunda crisis en Cuba motivó un llamado especial del papa León XIV durante una jornada de oración celebrada en la Ciudad del Vaticano. El pontífice encabezó el encuentro en la Gruta de Lourdes vaticana ante más de un millar de fieles y niños, donde exhortó a no olvidar a las poblaciones que sufren por la escasez de insumos básicos.
Oración papal por los pueblos vulnerables
El acto formó parte de la campaña internacional denominada Un millón de niños reza el rosario, organizada por la fundación Aiuto alla Chiesa che soffre. Esta entidad benéfica católica se dedica a socorrer a comunidades cristianas perseguidas o marginadas en distintos puntos del globo.
Durante la ceremonia, León XIV subrayó la necesidad de buscar la paz y brindar esperanza a las familias cubanas y venezolanas, las cuales enfrentan severas carencias y el impacto periódico de desastres naturales. Los presentes observaron diversos testimonios audiovisuales mientras los infantes recitaban las plegarias en múltiples lenguas.
Además de las naciones caribeñas y sudamericanas, la rogativa abarcó peticiones por el cese del sufrimiento en territorios en conflicto como Ucrania, Siria, Líbano y Sudán del Sur, extendiendo el acompañamiento a comunidades vulnerables en Pakistán y Oriente Medio. Al cierre del acto religioso, el obispo de Roma compartió un momento de cercanía con los asistentes congregados en el recinto.
El impacto de la crisis en Cuba en la vida diaria
El llamado del pontífice coincide con un contexto extremadamente complejo en la isla caribeña. El trasfondo de esta situación radica en la persistente crisis en Cuba, caracterizada por la carencia de alimentos de primera necesidad, medicinas y carburantes, sumada a una continua pérdida del poder adquisitivo.
Los reportes de la Oficina Nacional de Estadística e Información registraron una tasa interanual de inflación del 25,19 % en agosto, luego de una suba mensual de casi cinco puntos porcentuales. El encarecimiento de los productos básicos golpea con especial dureza la canasta familiar, pues las bebidas no alcohólicas y los alimentos experimentaron aumentos anuales que rebasaron el 36 %.
Para las familias de la isla, la adquisición de provisiones elementales demanda esfuerzos desproporcionados debido a la desvalorización del peso y a la irregularidad en la oferta mercantil, lo que repercute directamente en la estabilidad de los hogares más vulnerables.
Colapso eléctrico y deterioro sanitario
A la par de estos contratiempos, la crisis en Cuba también se refleja en el área sanitaria y en la infraestructura de servicios públicos esenciales. La red electroenergética nacional ha sufrido al menos seis caídas parciales o totales a lo largo del año, dejando a extensas comunidades a oscuras de manera reiterada.
La última interrupción masiva del suministro eléctrico se produjo a mediados de septiembre y paralizó actividades cotidianas, conexiones a internet y servicios de telefonía. Si bien las áreas hospitalarias recibieron prioridad en la restauración de la energía, miles de ciudadanos permanecieron sin fluido eléctrico durante jornadas enteras.
En el terreno médico, el Ministerio de Salud Pública de Cuba reportó un incremento sustancial en los contagios de dengue y chikungunya. A su vez, las autoridades sanitarias vincularon la proliferación de hepatitis e infecciones digestivas con el colapso del saneamiento ambiental y las fallas en los sistemas de desagüe pluvial y cloacal.
Datos clave
- Iniciativa global: El pontífice presidió el evento en el Vaticano ante unas 1.300 personas, sumándose a una plegaria mundial por la concordia.
- Dificultades económicas: Las estadísticas oficiales muestran una inflación interanual de más del 25 %, con subas superiores al 36 % en comestibles.
- Fallas en los servicios: El sistema eléctrico de la isla sufrió al menos seis interrupciones mayores durante el año.
- Emergencia en salud: Las autoridades locales alertaron sobre el repunte de dengue, chikungunya y afecciones vinculadas a deficiencias de saneamiento.






