El juicio a youtuber cubana Anna Sofía Benítez Silvente, conocida popularmente como Anna Bensi, comenzó este jueves ante el Tribunal Municipal de La Habana del Este. La joven de 21 años compareció junto a su madre, Caridad Silvente, luego de difundir en redes sociales una grabación donde aparece un agente de las fuerzas de seguridad estatales. Integrantes de congregaciones religiosas acudieron al sitio judicial para manifestar su respaldo a las procesadas.
Al llegar a la sede judicial, la activista digital manifestó a los periodistas que no esperaba un veredicto favorable en esta causa. Subrayó que el territorio se encuentra administrado por un régimen de injusticia, aunque ratificó su esperanza en que finalmente prevalezca la verdad. Ambas imputadas consiguieron la autorización para ingresar a la sala acompañadas por dos referentes pastorales.
Detalles del juicio a youtuber cubana y las acusaciones
El proceso penal tiene su origen en un incidente registrado el pasado 10 de marzo en el municipio de Alamar. En aquella ocasión, un suboficial dependiente del Ministerio del Interior se presentó en el domicilio de las involucradas para entregar una cédula de notificación dirigida a la progenitora. Benítez procedió a registrar el procedimiento y posteriormente divulgó el material audiovisual en sus plataformas comunitarias.
Dos semanas después de la visita, la creadora de contenidos acudió a una comisaría de la Policía Nacional Revolucionaria para brindar explicaciones sobre el hecho. En dicha sede quedó formalmente imputada como presunta coautora de delitos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y la identidad de terceros. El marco legal isleño prevé sanciones más rigurosas cuando los contenidos se transmiten mediante plataformas digitales.
De acuerdo con lo previsto en el artículo 393 del Código Penal vigente en Cuba, la acusación fiscal podría derivar en una pena de hasta cinco años de privación de libertad. En el marco del juicio a youtuber cubana, la defensa sostiene que publicar las grabaciones en internet representa el ejercicio legítimo del derecho ciudadano a expresarse pacíficamente sin recurrir a ningún método violento.
Operativo policial previo y detención de un activista
Durante su contacto con los medios de prensa, Benítez Silvente relató que su vivienda estuvo bajo un intenso cerco de vigilancia antes de la audiencia. Señaló además que las fuerzas de seguridad interceptaron su traslado hacia el juzgado, operativo que culminó con la captura del militante cristiano David Espinosa Martínez. El dirigente tenía planeado acompañar a la imputada y a su madre durante el desarrollo de la comparecencia.
La comunicadora remarcó ante los presentes que ninguno de los procesados incurrió en actos delictivos al emitir sus opiniones personales. En sus declaraciones públicas, precisó que cuestionar el manejo de la administración estatal y desear elecciones transparentes no puede ser calificado como un crimen. Consideró indispensable que la ciudadanía pueda manifestarse con libertad respecto a la coyuntura del país.
Representantes de la Convención Bautista y pastores locales acompañaron espiritualmente a la familia en las afueras del recinto. Unas treinta personas entonaron canciones religiosas y transmitieron mensajes de aliento para exigir el fin de la persecución judicial. Los pastores Arturo Leal y Bárbaro Marrero recibieron permiso para seguir la audiencia desde el interior del tribunal.
Repercusiones internacionales y reclamo por la libertad de expresión
Las repercusiones provocadas por el juicio a youtuber cubana trascendieron fronteras y llegaron a esferas parlamentarias de los Estados Unidos. La congresista María Elvira Salazar fustigó con dureza el accionar gubernamental y calificó el trámite judicial como una maniobra desesperada para silenciar a la población civil. Otros legisladores, entre ellos Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez, denunciaron la intimidación sistemática contra las voces disidentes.
Por su parte, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos emitió un pronunciamiento institucional para repudiar los cercos y la represión en los accesos. La organización no gubernamental afirmó que las fuerzas estatales montaron bloqueos deliberados para impedir la labor de los reporteros independientes y bloquear el ingreso de simpatizantes. El litigio continúa generando un amplio debate sobre las libertades fundamentales en la región.
Datos clave
- Acusación penal: Anna Sofía Benítez Silvente y su madre enfrentan hasta cinco años de prisión bajo el Código Penal de Cuba por filmar a un policía en su casa.
- Detención previa: Un activista cristiano que intentaba acompañar a la familia fue privado de su libertad durante un operativo de seguridad antes del inicio del juicio.
- Acompañamiento pastoral: Líderes religiosos y unas treinta personas acudieron a las inmediaciones del juzgado para respaldar a las imputadas con oraciones y cantos.
- Rechazo internacional: Legisladores cubanoestadounidenses y entidades defensoras de derechos humanos catalogaron la causa como un acto de censura y persecución estatal.






