La severa crisis de Ueno Bank provocó un estancamiento inmediato en las actividades comerciales y generó un fuerte impacto sobre las micro, pequeñas y medianas empresas de Paraguay. El freno repentino de las transacciones generó una disminución de más del 35 % en el ritmo habitual de compras minoristas, de acuerdo con el balance preliminar brindado por representantes de los emprendedores.
Caída abrupta en las ventas del sector comercial
La exministra de Trabajo y actual vicepresidenta del gremio de mipymes, Carla Bacigalupo, manifestó que las unidades productivas enfrentan una situación crítica tras el colapso operativo. Bacigalupo describió que la jornada posterior al hecho registró una paralización prácticamente total de la economía en los pequeños comercios.
La dirigente advirtió que la imposibilidad de operar con normalidad desencadenó momentos de tensión generalizada entre comerciantes y compradores. Los negocios que dependían de los servicios digitales y los depósitos en dicha intermediaria quedaron completamente desprovistos de liquidez inmediata para reponer inventarios diarios.
Consecuencias de la crisis de Ueno Bank en el comercio
El deterioro de la actividad productiva vino acompañado de un fenómeno de pánico que rebasó los límites de una sola firma bancaria. Según explicó la vocera del gremio, la avalancha masiva de usuarios que intentaron migrar sus fondos hacia otras instituciones crediticias desató un ambiente de desconfianza colectiva en el mercado nacional.
Esta repentina movilización bancaria evidenció la fragilidad operativa de numerosos emprendimientos que carecen de espaldas financieras. Bacigalupo enfatizó que la crisis de Ueno Bank no solo representa la pérdida tangible de capital de trabajo, sino también un daño profundo al esfuerzo constante de los trabajadores independientes.
Pérdida de confianza e impacto en el sistema financiero
El alcance del descalabro financiero afectó de manera directa a más de 2.500.000 pequeños ahorristas en todo el territorio paraguayo. Dentro de este universo de damnificados, se estima que más de un millón de personas se había incorporado por primera vez al circuito bancarizado formal mediante las herramientas de esta entidad.
Los especialistas señalan que la desilusión de este segmento poblacional representa un grave retroceso para las metas de inclusión financiera en Paraguay. La reconstrucción de la credibilidad requerirá medidas profundas, ya que los usuarios primerizos asocian ahora la bancarización con la pérdida intempestiva de sus ahorros personales.
Fondos públicos comprometidos y escenario judicial
Además del impacto en el sector privado, la crisis de Ueno Bank abarca recursos institucionales del Estado depositados en la firma intervenida. El Instituto de Previsión Social figura como la entidad pública con mayor exposición a este escenario, sumado al congelamiento de otras tres tasas gubernamentales que se canalizaban mediante sus plataformas.
En el plano judicial, el proceso contra los directivos de la entidad continúa en desarrollo ante los juzgados competentes. Las medidas cautelares recientes incluyen resoluciones de prisión preventiva y arrestos domiciliarios para varios integrantes del directorio, mientras los defensores de los acusados ofrecen bienes inmuebles como fianza para evitar el reclusorio.
Datos clave
- Caída de ventas: Las compras en comercios minoristas y emprendimientos disminuyeron en más de un 35 % tras la paralización.
- Ahorristas perjudicados: Más de 2.500.000 depositantes resultaron afectados, incluyendo a más de un millón de usuarios bancarizados por primera vez.
- Recursos estatales: El Instituto de Previsión Social y tres tasas gubernamentales mantienen fondos comprometidos dentro de la institución.
- Situación judicial: La Justicia decretó medidas privativas de libertad para altos ejecutivos de la intermediaria mientras avanza la causa penal.






