Un estremecedor crimen en Itapúa movilizó a las autoridades policiales y judiciales luego de confirmarse el fallecimiento violento de un adulto mayor a manos de su propia hija. El hecho se registró en la compañía San Solano, perteneciente al distrito de San Pedro del Paraná, donde el hombre de 78 años perdió la vida tras recibir severos impactos contundentes en la cabeza.
La víctima fue identificada como Ananías Sotelo, mientras que la presunta autora del hecho es Pastora Sotelo Bustamante, de 46 años. La sospechosa quedó privada de su libertad luego de admitir su presunta responsabilidad ante los investigadores intervinientes.
Hallazgo en la zona rural y primera versión
El cuerpo sin vida fue localizado por una nieta de la víctima, de 16 años, quien comenzó la búsqueda del septuagenario al notar su prolongada ausencia. Según los primeros relatos familiares, el hombre había salido de la vivienda en horas de la mañana con el propósito de reparar un alambrado perimetral en la finca.
Al no regresar con el correr de las horas, los parientes iniciaron un rastrillaje por los alrededores de la propiedad rural. La adolescente divisó finalmente los restos de su abuelo tendidos sobre la vegetación, a cierta distancia de la casa, y dio aviso inmediato a los demás integrantes del hogar.
En una primera etapa de las averiguaciones, la mujer alegó desconocer las circunstancias que derivaron en el deceso de su progenitor. Sin embargo, los agentes policiales detectaron inconsistencias notorias en sus declaraciones testimoniales, lo que motivó un interrogatorio más riguroso en sede policial.
Circunstancias del crimen en Itapúa
Conforme avanzaron las pesquisas técnicas, la detenida reconoció haber atacado al septuagenario utilizando un trozo de madera durante una discusión doméstica. Las indagaciones apuntan a que el conflicto se originó por desacuerdos reiterados vinculados con la permanencia de la mujer y sus cuatro hijos menores en el inmueble paterno.
La sospechosa residía en el lugar desde hacía unos tres meses, período en el cual surgieron roces continuos debido a que el dueño de casa le solicitaba retirarse de la vivienda. Estas tensiones cotidianas habrían desembocado en el desenlace fatal ocurrido a finales de la semana.
Tras el ataque que provocó la muerte del anciano, la presunta agresora habría arrastrado el cuerpo hasta un sector descampado para dificultar su localización inmediata. Asimismo, los intervinientes hallaron un madero con signos evidentes de incineración parcial, con el cual la sospechosa habría intentado destruir la evidencia material del ataque.
Marco legal y actuaciones de la Fiscalía
La causa penal quedó bajo la órbita de los agentes fiscales de la circunscripción judicial de la zona, quienes dispusieron la incautación de los elementos probatorios encontrados en la escena. La representación del Ministerio Público caratuló provisoriamente el expediente como presunto homicidio doloso.
El Código Penal de Paraguay castiga el homicidio doloso con penas que van desde los cinco hasta los treinta años de penitenciaría. Cuando el hecho punible es perpetrado contra un ascendiente en línea recta, la normativa legal establece agravantes que elevan considerablemente la expectativa de condena para el imputado.
Especialistas del área forense y de Criminalística de la Policía Nacional realizaron el levantamiento de indicios en el terreno para determinar con exactitud científica la trayectoria de los golpes y la hora precisa de la muerte. Este tipo de pericias resultan esenciales para que el juzgado competente determine las medidas cautelares correspondientes.
La comunidad local manifestó su conmoción por la gravedad del suceso, mientras los cuatro menores de edad que estaban bajo el cuidado de la detenida quedaron a disposición de las instancias estatales de protección de la niñez y la adolescencia.
Datos clave
- Víctima fatal: Ananías Sotelo, de 78 años, hallado sin vida en la compañía San Solano de San Pedro del Paraná.
- Detenida confesa: Pastora Sotelo Bustamante, de 46 años, hija del fallecido, quien admitió el ataque con un madero tras contradecirse en su relato.
- Móvil presunto: Disputas familiares cotidianas motivadas por el pedido del hombre para que la mujer desocupara la propiedad.
- Calificación fiscal: La causa se tramita como supuesto homicidio doloso bajo la intervención del Ministerio Público de la región.





