El reciente rescate de un urutaú en Paraguay tras estrellarse contra el ventanal de una sucursal bancaria encendió las alertas sobre el impacto de la infraestructura urbana en la fauna silvestre. El incidente ocurrió en pleno centro comercial de la ciudad de Fernando de la Mora, sobre la transitada ruta PY02. El ejemplar quedó herido tras impactar contra la superficie acristalada y requirió auxilio veterinario inmediato.
Transeúntes que circulaban por la zona observaron al animal desorientado en la vereda e informaron a los cuerpos de emergencia. Los bomberos voluntarios de la zona acudieron con rapidez para resguardar al ave y coordinaron su derivación hacia profesionales médicos vinculados a la Universidad Nacional de Asunción, con el fin de asegurar su tratamiento y eventual recuperación.
El camuflaje del urutaú en Paraguay y el impacto urbano
El urutaú común, conocido científicamente como Nyctibius griseus y denominado popularmente guaimingüe o ave fantasma, destaca por su extraordinario mimetismo. Durante el día, este animal permanece inmóvil sobre ramas secas o postes, logrando pasar desapercibido ante posibles amenazas gracias a la tonalidad de su plumaje. Además, cuenta con ranuras en los párpados superiores que le permiten vigilar los alrededores incluso con los ojos prácticamente cerrados.
A pesar de esta notable adaptación evolutiva, la presencia del urutaú en Paraguay enfrenta serias amenazas debido a la expansión urbana descontrolada. Las aves no reconocen el vidrio como un obstáculo físico porque carecen de referencias biológicas para percibirlo. Durante el día, la transparencia del cristal o los reflejos del cielo y las copas de los árboles generan una ilusión óptica fatal de continuidad territorial hacia donde volar.
Factores que multiplican los riesgos en la ciudad
El biólogo Alberto Yanosky advirtió que las colisiones contra superficies acristaladas figuran internacionalmente entre los mayores causantes de mortalidad en la avifauna generados por el ser humano. En el caso de especies con hábitos nocturnos e insectívoros, los factores lumínicos aumentan notablemente el peligro de choques violentos. La iluminación artificial potente y las marquesinas comerciales concentran enjambres de insectos que atraen a estas aves al centro urbano.
Una vez dentro del perímetro urbano, los animales descansan en ramas expuestas a ruidos estruendosos, vehículos y depredadores domésticos como los gatos. Frente a cualquier susto imprevisto, emprenden maniobras de escape descontroladas a gran velocidad. Al intentar huir del peligro inminente, terminan embistiendo los paneles transparentes sin advertir la barrera sólida en su camino.
Medidas prácticas para proteger a las aves silvestres
Existen recomendaciones técnicas comprobadas para disminuir la mortandad de la fauna urbana sin demandar grandes costos financieros. El especialista destacó la colocación de tramas adhesivas, patrones de puntos o cintas en la cara exterior de los vidrios, manteniendo distancias no superiores a cinco centímetros entre marcas. La interrupción visual de la superficie evita que confundan el reflejo con espacios abiertos transitables.
Por el contrario, el uso de siluetas aisladas con figuras de halcones pegadas en las esquinas no ofrece resultados efectivos, pues las aves suelen esquivarlas e impactar al costado. La instalación de mosquiteros exteriores, cortinados, persianas o toldos amortigua impactos y elimina reflejos mortales. Apagar luminarias interiores prescindibles durante la noche y retirar plantas decorativas cercanas a ventanales reduce considerablemente el extravío de las especies nocturnas.
Datos clave
- Impacto urbano: Un ejemplar de urutaú colisionó contra el ventanal de una sede bancaria sobre la ruta PY02 en Fernando de la Mora.
- Asistencia oportuna: Bomberos voluntarios rescataron al animal y lo trasladaron para recibir atención especializada ligada a la Universidad Nacional de Asunción.
- Soluciones viables: La colocación de tramas visibles a menos de cinco centímetros de distancia en los vidrios previene el choque de las aves.
- Manejo lumínico: Reducir luces artificiales nocturnas y mantener gatos resguardados evita la desorientación y las huidas descontroladas de la fauna nativa.






