La crecida del río Paraguay genera una profunda inquietud entre los pobladores del Bañado Tacumbú en Asunción, ante el inminente avance del agua hacia las zonas habitadas. Alrededor de tres mil vecinos temen quedar anegados en el corto plazo y reclaman la falta de asistencia preventiva por parte de los organismos estatales.
Frente al aumento constante del caudal hídrico, las familias del sector ribereño aseguran que no disponen de información oficial sobre posibles sitios de reubicación temporal. La incertidumbre se intensifica debido a que muchas viviendas ya se encuentran en sectores vulnerables que sufrieron anegamientos severos en años anteriores.
La incertidumbre ante el avance hídrico
María Denis, referente de la comunidad, expresó que el vecindario atraviesa días de zozobra por la ausencia de planes concretos de contingencia. Explicó que la crecida del río Paraguay no solo compromete a las casas situadas en la primera línea costera, sino también a sectores interiores del barrio.
En eventos pasados de gran magnitud, el desborde fluvial llegó hasta las proximidades de la Unidad de Salud Familiar San Miguel. Por este motivo, los habitantes reclaman que las instituciones públicas actúen antes de que los caminos vecinales y los hogares queden completamente bajo agua.
De acuerdo con las estimaciones barriales, el área alberga a cerca de tres mil habitantes en la actualidad. Si bien los registros del censo de 2017 contabilizaban 2.517 personas, la densidad comunitaria aumentó con el paso del tiempo y hace más compleja cualquier evacuación masiva sin apoyo logístico gubernamental.
Falta de refugios y reclamo de asistencia técnica
Uno de los puntos más críticos señalados por los vecinos radica en el desconocimiento de los albergues habilitados en caso de un retiro de emergencia. Denis indicó que ninguna autoridad se presentó en la zona para coordinar traslados ni para coordinar medidas de contención temprana con los afectados.
La dirigencia vecinal mencionó a la organización CanSat, entidad vinculada a los trabajos comunitarios del área sur capitalina, respecto a la cual los residentes siguen a la espera de definiciones para una eventual reubicación. Sostienen que esperar a que el agua ingrese a los dormitorios encarece las pérdidas materiales y perjudica la salud de niños y adultos mayores.
Históricamente, los bañados asuncenos requieren la intervención de dependencias como la Secretaría de Emergencia Nacional y las áreas sociales de la Municipalidad de Asunción. Los pobladores exigen que dichas instituciones establezcan un cronograma de trabajo conjunto antes de que el cauce anule los accesos terrestres.
El impacto acumulado de los temporales recientes
La preocupación por la crecida del río Paraguay se agrava por las consecuencias que dejó una reciente granizada en este sector de la capital. Múltiples construcciones de estructura precaria sufrieron roturas graves en sus techos y paredes divisorias tras las intensas precipitaciones.
Diversas familias todavía aguardan la provisión de materiales esenciales como chapas de zinc, maderas terciadas y puntales para refaccionar sus hogares dañados. La falta de estos insumos mantiene a los residentes expuestos a la intemperie mientras observan el incremento del nivel fluvial en la ribera.
Los vecinos insisten en que una catástrofe no debe atenderse de forma tardía e improvisada. Denis remarcó que las familias precisan claridad inmediata para resguardar muebles, enseres domésticos y electrodomésticos antes de que las aguas impidan la circulación de vehículos en los callejones del bañado.
Datos clave
- Afectación poblacional: Cerca de 3.000 pobladores del Bañado Tacumbú permanecen en alerta por el aumento sostenido del cauce.
- Zonas comprometidas: El avance del agua amenaza tanto las viviendas costeras como áreas internas cercanas a la USF San Miguel.
- Reclamo de reubicación: Los vecinos denuncian la ausencia de autoridades y exigen conocer los refugios previstos para evacuar.
- Secuelas climáticas: Familias continúan esperando chapas y puntales para reparar los techos dañados por una granizada previa.






