La crecida del río Paraná mantiene en alerta a varios distritos del departamento de Ñeembucú, donde el agua ya cortó caminos de acceso a compañías rurales y amenaza con dejar aisladas a numerosas comunidades.
Ante la falta de maquinarias, los propios pobladores trabajan contrarreloj colocando bolsas de arena en los puntos más críticos para intentar contener el agua y mantener habilitado el paso de vehículos.
Los tramos afectados
Entre las vías más comprometidas figuran:
- La principal ruta que une Cerrito, Laureles y Pilar. Uno de los puntos más críticos está en Isla Sola, entre Laureles y Cerrito, donde el agua dificulta la circulación vehicular.
- El camino que conecta General Díaz con Paso de Patria, especialmente en la zona del puente Ytororó.
En el distrito de Mayor Martínez, la compañía Itá Corá permanece bajo agua. En días anteriores, la crecida ya había dejado a unas 130 familias fuera de sus hogares en esa zona y golpeó fuertemente la economía local.
Más de 120 milímetros de lluvia
La situación se agravó tras las intensas lluvias de las últimas horas: en algunos sectores del departamento se registraron más de 120 milímetros. Esto aumentó la preocupación de agricultores, ganaderos y productores hortigranjeros, cuyas parcelas y establecimientos quedaron expuestos a las inundaciones.
Temor al aislamiento
La principal preocupación de los pobladores es evitar quedar aislados. Necesitan poder trasladarse para comprar alimentos y provisiones, e incluso para cargar saldo en sus teléfonos y mantenerse comunicados.
Lo que piden las familias
Los afectados reclaman a las autoridades:
- Maquinarias para intervenir los puntos críticos y restablecer la circulación.
- Alimentos y agua mineral.
- Productos de higiene y otros artículos de primera necesidad.
Muchas familias no pueden salir de sus comunidades por los cortes de caminos y dependen de la llegada de ayuda.
Cuidado con las víboras
Los pobladores advierten sobre la presencia de alimañas y víboras venenosas en las zonas anegadas y alrededor de las viviendas, ya que el agua desplaza a estos animales hacia lugares secos. Recomiendan:
- Evitar acercarse a los animales.
- Tener precaución al caminar entre la vegetación, mover objetos o transitar por zonas cubiertas de agua.
- Usar botas y revisar el calzado, la ropa y la ropa de cama antes de usarlos.
Ante una mordedura, los especialistas aconsejan mantener la calma, inmovilizar la zona afectada y acudir de inmediato al centro de salud más cercano. No se deben hacer cortes, chupar la herida ni aplicar torniquetes.
Todo el sur, en emergencia
La situación en Ñeembucú se suma a un panorama crítico en todo el sur del país. En Humaitá, la crecida del río Paraguay destruyó cultivos y obligó a rescatar ganado en canoas. En Ayolas, Misiones, más de 1.000 familias fueron evacuadas por la crecida del Paraná.
Las aguas altas, asociadas al fenómeno El Niño, podrían mantenerse hasta diciembre. Además, Meteorología prevé nuevas lluvias y tormentas para este fin de semana, lo que mantiene en alerta a la población ribereña.






