La cotización del dólar retrocedió este jueves por debajo de la barrera de los G. 5.800 en el mercado financiero de Asunción, marcando niveles que no se registraban desde el año 2018. El retroceso de la divisa estadounidense generó un escenario dispar en la economía paraguaya, con beneficios notables para el consumo interno y crecientes tensiones financieras para los rubros que comercializan hacia el exterior.
En el segmento interbancario o mayorista, la divisa norteamericana cerró la operativa alrededor de los G. 5.748,17. En tanto, las pizarras de las casas de cambio minoristas reflejaron valores de G. 5.560 para la compra y G. 5.800 en la punta vendedora. Este descenso consolida la apreciación del guaraní frente a la moneda norteamericana durante las últimas semanas.
Alivio para importadores y contención de precios
El abaratamiento de la divisa repercute de forma directa en el costo de los productos que ingresan desde el exterior. Al requerir menos moneda nacional para concretar compras internacionales, las firmas importadoras reducen sus costos operativos y transmiten mayor estabilidad a los precios locales de consumo masivo, combustibles e insumos manufacturados.
Esta dinámica influye de forma positiva en las proyecciones macroeconómicas generales. El banco Itaú remarcó que el fortalecimiento de la moneda doméstica fue determinante para frenar la presión sobre los precios internos. A raíz de este comportamiento cambiario, la entidad financiera ajustó a la baja su estimación inflacionaria para el cierre de 2026, pasando de una expectativa previa del 3,5% a un cálculo del 3% anual.
Factores que empujan la baja en la cotización del dólar
El debilitamiento global de la divisa estadounidense frente a las principales monedas emergentes conforma uno de los elementos externos que explican este comportamiento. En el plano local, el ingreso sostenido de divisas derivado de las ventas externas agrícolas y agroindustriales incrementó la disponibilidad de circulante extranjero en el sistema financiero paraguayo.
Frente a este escenario, el Banco Central del Paraguay determinó no intervenir directamente en la operativa cambiaria diaria. La banca matriz argumentó en sus análisis técnicos que el reajuste responde a factores genuinos de oferta y demanda del mercado, sustentados por el dinamismo exportador y el contexto monetario internacional, por lo que prioriza el esquema de libre flotación administrada.
Impacto negativo en la rentabilidad exportadora
En la vereda opuesta, las empresas que facturan en moneda extranjera enfrentan un deterioro en sus ingresos reales. Los agroexportadores y la industria cárnica reciben pagos en dólares, pero deben asumir sus compromisos operativos, salariales y tributarios en guaraníes, lo que comprime sus márgenes de ganancia. Gremios vinculados al comercio exterior manifestaron pérdidas significativas por este desfasaje cambiario.
El sector del transporte internacional de cargas se encuentra particularmente expuesto a la caída. La Cámara Nacional de Comercio y Servicios puntualizó que esta actividad mantiene contratos fijados en dólares con costos fijos locales que no disminuyen. Por su parte, el economista Jorge Garicoche explicó que las compañías dolarizadas sin coberturas financieras quedan desprotegidas ante la volatilidad cambiaria. El desafío radica en que una apreciación prolongada podría restarle competitividad al aparato productivo nacional en los mercados globales.
Datos clave
- Piso histórico: la moneda estadounidense cotizó a G. 5.748 en el circuito mayorista y perforó los G. 5.800 en el segmento minorista, cifras inéditas desde 2018.
- Efecto inflacionario: la apreciación de la moneda local impulsó al banco Itaú a recortar su proyección de inflación anual de 3,5% a 3%.
- Sectores vulnerables: exportadores y transportistas alertaron sobre pérdidas de rentabilidad debido al mantenimiento de costos en moneda nacional.
- Postura oficial: el Banco Central del Paraguay descartó intervenciones al considerar que la baja se debe a la dinámica natural de oferta y demanda.






