El corte administrativo en Asunción comenzó formalmente este lunes con la participación de equipos técnicos y el acompañamiento de auditores estatales. El procedimiento tiene como meta revisar el patrimonio y las finanzas municipales con miras al cambio de autoridades comunales fijado para el próximo 3 de noviembre en la capital del país.
Las tareas de fiscalización son lideradas por Stephan Rasmussen, quien encabeza el equipo de transición de la intendenta electa Soledad Núñez, en articulación con el jefe comunal saliente Luis Bello. Ambos sectores habilitaron una dependencia compartida dentro de la sede del gobierno municipal para canalizar informes y documentos respaldatorios.
El alcance del corte administrativo en Asunción y la fiscalización
La intervención de los inspectores de la Contraloría General de la República se concretó tras gestiones previas ante el contralor general para garantizar la rigurosidad técnica. Según explicaron los coordinadores, el corte administrativo en Asunción culminará formalmente entre el 2 y el 3 de noviembre, coincidiendo con la asunción del nuevo mandato.
Desde el equipo entrante destacaron que la participación del organismo superior de control otorga respaldo constitucional al relevamiento de bienes y deudas. Este mecanismo permite contrastar los registros oficiales con la situación real de las cuentas bancarias, contratos vigentes y bienes patrimoniales de la comuna capitalina.
La revisión incluye auditorías sobre contratos operativos sensibles para la ciudad, entre ellos el arrendamiento de camiones recolectores de basura. Además, las autoridades entrantes señalaron sospechas sobre posibles recaudaciones paralelas que no ingresarían formalmente a las arcas institucionales.
Compromisos financieros y el peso de la deuda por bonos
En cuanto a la disponibilidad inmediata de recursos, la administración de Bello aseguró que dejará saldos bancarios positivos cercanos a G. 20.000 millones. Con esa recaudación prevista para noviembre y diciembre se proyecta cubrir los salarios regulares y el pago del aguinaldo para el personal municipal.
Sin embargo, la preocupación central radica en los compromisos derivados de las emisiones de bonos iniciadas durante la gestión anterior de Óscar Rodríguez. Para el siguiente ejercicio fiscal se contemplan vencimientos por G. 141.963 millones, desglosados en G. 129.463 millones de intereses y G. 12.500 millones de capital, sumados a otros G. 181.048 millones que vencen en marzo de 2027.
Durante los meses previos, la administración saliente abonó parcialmente G. 22.448 millones de un paquete comprometido de G. 41.101 millones, acumulando cuotas de interés impagas. Ante este panorama, los técnicos entrantes adelantaron que entablarán conversaciones directas con bonistas y acreedores para evaluar alternativas de pago.
Reestructuración interna, control de personal y gobernabilidad
El plan institucional de la nueva administración contempla una reorganización estructural del organigrama municipal para eliminar dependencias superpuestas. Los evaluadores consideran que sucesivas gestiones crearon direcciones y cargos de manera desordenada, lo que redujo la eficiencia del gasto público.
En materia de talento humano, los representantes de la intendenta electa ratificaron una postura estricta de cumplimiento normativo contra el planillerismo. Subrayaron que todo funcionario que no justifique su contraprestación laboral perderá el derecho a percibir haberes o jornales comunales.
De forma paralela al desarrollo del corte administrativo en Asunción, avanzan los acuerdos en el ámbito legislativo comunal para respaldar la gobernabilidad del futuro ejecutivo. Los nueve ediles electos del nuevo oficialismo propusieron al concejal Álvaro Grau para presidir la Junta Municipal, mientras la designación del gabinete queda bajo la prerrogativa de Núñez.
Datos clave
- Inicio del proceso: El corte administrativo culminará formalmente el 3 de noviembre con el traspaso de mando a la intendenta electa Soledad Núñez.
- Fiscalización externa: La Contraloría General de la República acompaña los trabajos técnicos en una oficina instalada en la propia comuna.
- Obligaciones financieras: El municipio debe afrontar vencimientos de bonos por G. 141.963 millones el próximo año y otros G. 181.048 millones en 2027.
- Recursos para salarios: La gestión saliente de Luis Bello afirmó que dejará cerca de G. 20.000 millones en caja para sueldos y aguinaldos.






