El concurso de arquitectura nacional denominado Ciudad a Prueba de Futuro consagró a dos alumnas universitarias en Costa Rica por un proyecto que busca transformar la capital mediante rascacielos ecológicos hacia el año 2100. La iniciativa fue presentada por estudiantes de la Universidad Hispanoamericana ante casi una treintena de competidores académicos.
La propuesta vencedora lleva por título Ágora Vita: Mirar la ciudad sin dejar de pertenecer a ella. Fue elaborada por Maryann Palavicini Rivera y Daniela Lizano Castro, alumnas de la Escuela de Arquitectura, quienes contaron con la tutoría de la docente Adriana Fuentes Fernández.
Un plan sostenible en el concurso de arquitectura
El certamen, formalmente llamado Primera Edición del Concurso Académico de Diseño Urbano Sostenible Ciudad a Prueba de Futuro: Madera en Masa, Vivienda Asequible y Habitabilidad Vertical, premió la integración de materiales renovables y la accesibilidad habitacional. El éxito en este concurso de arquitectura permitió a las dos jóvenes viajar a Londres, Inglaterra, con todos los gastos cubiertos para participar en la Cumbre Mundial de Urbanismo Vertical (VU Summit 2026), celebrada en el Hotel Hilton Metropole.
Amalia Jara Ocampo, directora de Arquitectura de la mencionada casa de estudios, remarcó que los evaluadores priorizaron la funcionalidad social de los diseños. En ese sentido, resaltó la incorporación de madera estructural, esquemas bioclimáticos y alternativas habitacionales para la clase media y personas adultas mayores bajo modelos como el coliving.
La recuperación del casco histórico capitalino
El planteamiento apunta a resolver el despoblamiento de áreas céntricas en la capital costarricense, entre ellas los barrios Catedral, Hospital, Merced y El Carmen. Pese al notable flujo de trabajadores que sostiene la dinámica comercial diaria, estos puntos enfrentan un marcado abandono habitacional frente a una Gran Área Metropolitana que agrupa al 80 % de los habitantes del país.
El diseño se proyectó para las inmediaciones del emblemático Parque Morazán. A diferencia de las torres residenciales aisladas, el concepto vincula la base del edificio con el entorno urbano mediante locales comerciales, plazas públicas, jardines y camineros peatonales para estimular la interacción ciudadana.
Proyección técnica y debate sobre urbanismo
La organización del certamen estuvo a cargo del Council on Vertical Urbanism Costa Rica, Capítulo San José, con un cronograma que se extendió de enero a agosto de 2026. Un tribunal conformado por especialistas locales e internacionales evaluó la viabilidad y la capacidad de integrar servicios básicos en altura.
Para el sector arquitectónico regional, este tipo de discusiones abre precedentes relevantes sobre cómo densificar las ciudades sin expulsar a los residentes tradicionales ni saturar la infraestructura pública. Aunque Ágora Vita constituye un ejercicio académico y no una obra con inicio programado, aporta pautas para responder a la crisis habitacional de cara al próximo siglo.
Datos clave
- Ganadoras destacadas: Maryann Palavicini Rivera y Daniela Lizano Castro obtuvieron el primer lugar entre casi 30 equipos universitarios.
- Enfoque estructural: El proyecto utiliza madera en masa, arquitectura bioclimática y espacios de coliving adaptados para adultos mayores.
- Impacto urbano: La propuesta busca repoblar zonas históricas del centro de San José como el entorno del Parque Morazán.
- Premio internacional: Las estudiantes representaron a Costa Rica en la Cumbre Mundial de Urbanismo Vertical en Londres.






