El retorno de las clases en Panamá se pondrá en marcha de forma escalonada a partir del miércoles 21 de octubre en 770 instituciones educativas de doce regiones del territorio nacional. La determinación fue confirmada por el Poder Ejecutivo panameño tras la evaluación estructural realizada luego del terremoto de magnitud 7,5 registrado el pasado 9 de octubre. Sin embargo, los recintos de enseñanza ubicados en las zonas más golpeadas permanecerán clausurados hasta nuevo aviso.
La medida busca normalizar las actividades formativas sin descuidar la integridad física de la comunidad escolar. Mientras las labores presenciales se restablecen en gran parte del país, las inspecciones continúan en las áreas del epicentro.
Alcance regional y suspensión de clases en Panamá
Las tareas lectivas se reactivarán en los sectores de Panamá Centro, Panamá Este, Panamá Norte, Panamá Oeste, San Miguelito, Colón, Darién, Chiriquí y Bocas del Toro. Del mismo modo, el cronograma contempla la apertura de aulas dentro de las comarcas indígenas de Guna Yala, Ngäbe Buglé y Emberá Wounaan. En estos territorios, las autoridades educativas constataron que las estructuras ofrecen condiciones seguras para albergar a los estudiantes.
Por el contrario, los establecimientos situados en las provincias de Los Santos, Herrera y Veraguas no abrirán sus puertas debido a la severidad del impacto sísmico. En esas tres jurisdicciones del interior únicamente operarán las direcciones regionales administrativas de educación para atender consultas vecinales y coordinar tareas logísticas. La reincorporación para el resto del alumnado dependerá de comunicados oficiales específicos.
Evaluación de daños y operativos de auxilio estatal
En paralelo a la reorganización de las clases en Panamá, los organismos de emergencia avanzan en el relevamiento de daños. La subdirectora del Sistema Nacional de Protección Civil, Malitzie Rivera, detalló que los equipos técnicos inspeccionaron más de 1.200 viviendas e inmuebles en las zonas críticas durante las últimas jornadas. Estas cuadrillas coordinaron también la evacuación preventiva de centros hospitalarios afectados por las vibraciones subterráneas.
Por su parte, el director del Instituto de Mercadeo Agropecuario, Nilo Murillo, informó sobre el despliegue de paquetes de asistencia básica impulsado por la administración del mandatario José Raúl Mulino. La distribución domiciliaria contempla un lote de víveres compuesto por diez libras de arroz, aceite comestible, dos latas de atún, jamonilla, sardinas, legumbres variadas, pastas, crema de maíz, azúcar y sal. A través de puentes aéreos y convoyes terrestres se movilizaron más de 63.000 libras de socorro por aire y 250 toneladas adicionales por carretera hacia Herrera, Los Santos, Veraguas y Coclé.
Normalización gradual de los servicios de salud
El plan de mitigación estatal no solo contempla la vuelta de las clases en Panamá, sino también la reactivación de los servicios sanitarios esenciales. El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, junto al titular de la Caja de Seguro Social, Dino Mon, exhortaron a los pacientes a retomar la atención hospitalaria ordinaria. Ambos funcionarios señalaron que los técnicos detectaron únicamente fisuras menores en la mayoría de los nosocomios y garantizaron que los sectores habilitados son completamente seguros.
Esta regularización incluye a los 405 pacientes con insuficiencia renal del Hospital Santo Tomás en la capital, quienes retomaron sus terapias de hemodiálisis en un pabellón que no sufrió averías. Actualmente, las brigadas de limpieza y mantenimiento reacondicionan sectores edilicios para trasladar a las personas que, por temor a réplicas, optaron por pernoctar bajo carpas temporales instaladas en los estacionamientos externos.
Datos clave
- Reanudación escalonada: 770 instituciones educativas de doce regiones retoman actividades académicas presenciales desde el 21 de octubre.
- Zonas sin actividad: Las escuelas de Veraguas, Herrera y Los Santos continúan cerradas por registrar los mayores daños.
- Asistencia directa: El gobierno despachó 250 toneladas de ayuda humanitaria terrestre y más de 63.000 libras por vía aérea para los damnificados.
- Atención médica prioritaria: Los centros de salud y los servicios de hemodiálisis operan en pabellones seguros tras las revisiones técnicas.






