El Centro Histórico de San Salvador pondrá a prueba su esquema de reactivación económica mediante ferias navideñas, inclusión financiera y atracción de capital privado. La iniciativa busca integrar a vendedores informales previamente reubicados dentro de un circuito comercial moderno y seguro.
La entidad a cargo de este plan es la Autoridad de Planificación del Centro Histórico de San Salvador (APLAN). Su titular, Adriana Larín, destacó que la transformación urbana no consiste únicamente en la restauración edilicia, sino en generar condiciones para el empleo formal y las ventas sostenibles.
Digitalización de pagos en el Centro Histórico de San Salvador
Uno de los componentes centrales del proyecto es la modernización de las formas de cobro en los puestos comerciales. Los feriantes y artesanos contarán con terminales digitales para procesar pagos con tarjetas de débito y crédito durante las fiestas de fin de año.
Larín explicó que el desuso progresivo del dinero en efectivo exigió acuerdos con entidades financieras locales. De esta manera, los puesteros no pierden clientes y generan un historial de movimientos que les permite solicitar microcréditos para abastecerse de insumos o diversificar sus productos.
Los vendedores que participarán en el mercadito de regalos, comidas típicas y artesanías provienen de procesos de reordenamiento de la vía pública. APLAN facilitó uniformes, identificaciones oficiales y delantales para consolidar la imagen ordenada de los espacios peatonales.
Circuitos gastronómicos en los mercados capitalinos
El plan de dinamización comercial también involucra a los mercados tradicionales Hula Hula, Central y Tinetti. La autoridad estatal organizó una ruta gastronómica para que los visitantes descubran platos típicos representativos como sopas tradicionales, mariscos y comida regional.
La meta de este circuito es que el flujo de comensales permanezca en los recintos comerciales y compre otros artículos. De acuerdo con las autoridades, la demanda de los turistas por degustar platos locales motivó la formalización de estas guías culinarias.
En paralelo, el programa contempla actividades culturales y recreativas en plazas recuperadas. Las propuestas incluyen clases de baile, presentaciones musicales en vivo y talleres artísticos para toda la familia.
Capacitación técnica e inversión privada
Para acompañar la reconversión de los trabajadores, APLAN coordina cursos gratuitos dirigidos al personal de los negocios. Estas capacitaciones abarcan herramientas digitales, inteligencia artificial básica, manipulación higiénica de alimentos e idiomas para atención al público.
Asimismo, en conjunto con la organización CESAL, se habilitaron ferias de empleo orientadas a jóvenes residentes en barrios adyacentes. La meta es insertar a nuevos postulantes en el mercado laboral formal dentro del polo turístico.
Según los registros oficiales, el área gestionó más de 200 millones de dólares en inversiones privadas para locales gastronómicos y tiendas comerciales. De este modo, el Centro Histórico de San Salvador apunta a consolidar un modelo que articula el turismo con la bancarización de pequeños emprendedores.
Datos clave
- Inversión privada acumulada: La entidad estatal gestionó más de 200 millones de dólares en proyectos ejecutados y por inaugurar.
- Inclusión financiera: Vendedores reubicados cobran mediante terminales electrónicas para acceder a microcréditos.
- Ruta gastronómica: Los mercados Tinetti, Central y Hula Hula lideran la oferta de platos típicos.
- Formación laboral: Se ofrecen talleres de tecnología, manipulación de alimentos y empleo joven junto a CESAL.






