Costa Rica acumuló 40 casos de malaria adquiridos por transmisión local durante el transcurso de 2026, según confirmó la Dirección de Vigilancia de la Salud. El reporte oficial reveló que el epicentro del problema se encuentra en la localidad fronteriza de Crucitas, donde se detectó la gran mayoría de los contagios. La situación reavivó la alerta sanitaria en las zonas limítrofes del norte costarricense.
Foco en Crucitas y aumento de casos de malaria
El Boletín Epidemiológico N° 41 del Ministerio de Salud precisó que la localidad de Crucitas, situada en el distrito de Cutris del cantón de San Carlos, reunió el 75 % de los episodios locales. De las 40 infecciones notificadas en el país, 30 correspondieron a ese sector, divididas en partes iguales entre 15 autóctonas y 15 introducidas. La comunidad de El Roble reportó la mitad de los pacientes de esa zona.
Las autoridades sanitarias vincularon de forma directa la transmisión con la minería artesanal de oro y el constante flujo migratorio en la frontera con Nicaragua. Al menos 18 personas infectadas se dedicaban de manera exclusiva a la extracción aurífera, lo que evidencia las condiciones de exposición en los campamentos mineros. El entorno selvático y los pozos de agua estancada favorecen la proliferación del mosquito vector.
Dispersión territorial y perfil epidemiológico de los pacientes
Aunque Crucitas concentró el mayor volumen, el informe técnico identificó enfermos en otras regiones. El foco de Los Chiles reportó cinco contagios, dos de ellos autóctonos y tres introducidos, mientras que la Región Chorotega contabilizó tres casos introducidos. En tanto, Matina presentó una infección autóctona y Las Horquetas de Sarapiquí reportó un caso con origen aún no determinado.
Respecto a los parásitos causantes, el 95 % de los casos de malaria correspondió a la especie Plasmodium vivax, que sumó 38 registros. Los dos cuadros restantes fueron provocados por Plasmodium falciparum, uno de ellos introducido en Crucitas y otro clasificado como autóctono en Matina. Esta última especie requiere un seguimiento clínico más estrecho debido al riesgo de complicaciones severas.
La distribución sociodemográfica arrojó que los varones representaron el 75 % de los contagios, acumulando 30 pacientes frente a 10 mujeres. La mediana de edad general se ubicó en 33 años, con un espectro amplio que fue desde un infante de un año hasta un adulto mayor de 68 años. De la totalidad de los enfermos, 27 personas poseían nacionalidad nicaragüense y 13 contaban con nacionalidad costarricense.
Respuesta sanitaria y comparativa regional
El reporte oficial descartó el fallecimiento de personas infectadas, aunque nueve requirieron internación hospitalaria inmediata para estabilizar su condición. Para cortar la cadena de transmisión en Los Chiles, brigadas de salud desplegaron búsquedas activas y reactivas en la comunidad de El Parque. Esas tareas de rastreo de contactos permitieron detectar a tiempo pacientes adicionales y suministrar tratamientos supervisados.
Al analizar la evolución histórica de los casos de malaria en territorio costarricense, las cifras reflejan fluctuaciones marcadas. Los 40 pacientes actuales representan una reducción frente a los 454 casos de 2023 y los 220 de 2024. Sin embargo, el dato implica un repunte del 150 % comparado con los 16 cuadros observados en 2025, un incremento atribuido casi en su totalidad al brote en las áreas mineras del norte.
Para el contexto de salud en Paraguay y el resto del continente, la vigilancia vectorial resulta prioritaria ante el desplazamiento internacional de trabajadores informales. Paraguay logró certificar la eliminación de la malaria hace varios años mediante un estricto control epidemiológico fronterizo, por lo que monitorear brotes en la región ayuda a prevenir la reintroducción de la enfermedad.
Datos clave
- El Ministerio de Salud de Costa Rica contabilizó 40 contagios locales durante 2026, de los cuales 19 fueron autóctonos y 21 introducidos.
- La localidad de Crucitas concentró el 75 % de los registros nacionales con 30 pacientes, vinculados en su mayoría a la minería artesanal.
- El parásito Plasmodium vivax causó el 95 % de las infecciones reportadas en los diferentes focos del país.
- Nueve pacientes requirieron internación médica por complicaciones asociadas, aunque no se produjeron decesos.






