El caso Ueno Bank desató un intenso debate político en la Cámara de Diputados en Asunción durante las últimas sesiones legislativas. La controversia surgió luego de que legisladores oficialistas y de la oposición confrontaran posturas acerca de la situación patrimonial de la entidad y la concentración de recursos estatales. La discusión parlamentaria evidenció las crecientes diferencias sobre la supervisión de las instituciones financieras.
La defensa del sector oficialista en el Congreso
El diputado Alejandro Aguilera defendió el funcionamiento de la entidad bancaria y aseguró que no existe una crisis real dentro del sistema financiero paraguayo. Según su argumentación, las denuncias que circulan constituyen un intento deliberado por debilitar la gestión gubernamental y perjudicar la estabilidad económica del país.
Aguilera afirmó que los actores políticos que promueven este debate actúan con irresponsabilidad al sembrar dudas sobre el mercado financiero. En ese sentido, detalló que la banca paraguaya acumuló ganancias por 732 millones de dólares hasta el mes de agosto, una cifra que, a su criterio, desmiente cualquier escenario de inestabilidad sistémica.
El debate sobre el caso Ueno Bank y la supervisión del BCP
En contrapartida, el diputado independiente Raúl Benítez rechazó las afirmaciones del oficialismo y advirtió sobre la fragilidad institucional que rodea a estas operaciones. El parlamentario señaló que no se puede minimizar la gravedad de los reportes emitidos por el propio Banco Central del Paraguay.
Benítez sostuvo que el caso Ueno Bank genera una incertidumbre justificada entre la ciudadanía y los aportantes del seguro social. De acuerdo con el legislador, la credibilidad de las entidades rectoras se ve seriamente comprometida cuando se flexibilizan normativas para favorecer a firmas específicas o cuando existen evidentes conflictos de interés en las cabezas directivas.
El diputado opositor recordó que el actual presidente de la banca matriz, Carlos Carvallo, estuvo previamente al frente de la entidad cuando aún operaba como financiera. Esta vinculación pasada despierta suspicacias sobre la imparcialidad del organismo regulador frente a posibles irregularidades o transferencias indebidas a empresas ligadas al mismo grupo empresarial.
Recursos jubilatorios y el pedido de ecuanimidad bancaria
El eje principal del reclamo gira en torno a los 1.199 millones de dólares en fondos públicos y aportes del Instituto de Previsión Social concentrados en la entidad. La oposición argumenta que las operaciones crediticias habrían sobrepasado los topes legales hacia empresas vinculadas, lo que enciende alarmas sobre la seguridad de las reservas de los trabajadores.
A este escenario se suma la postura de la Asociación de Bancos del Paraguay, organismo que nuclea a las principales entidades privadas del país. El gremio ha manifestado en reiteradas ocasiones la necesidad de mantener reglas claras, transparencia absoluta e igualdad de condiciones regulatorias para todos los participantes del mercado.
Para diversos sectores económicos, esclarecer el caso Ueno Bank resulta indispensable para salvaguardar la confianza de los depositantes en el sistema bancario nacional. La falta de aclaraciones oportunas por parte de las autoridades competentes podría socavar la credibilidad que el sistema paraguayo construyó durante décadas de rigurosidad técnica.
Datos clave
- Fondos en discusión: La entidad cuestionada custodia cerca de 1.199 millones de dólares provenientes del IPS y recursos del Estado.
- Postura oficialista: El diputado Alejandro Aguilera negó la existencia de una crisis y destacó las utilidades del sistema financiero por 732 millones de dólares.
- Conflicto de interés: La oposición cuestiona el papel del presidente del BCP, Carlos Carvallo, debido a sus antecedentes directivos en dicha firma.
- Exigencia del gremio: La Asociación de Bancos del Paraguay solicita un trato equitativo y máxima transparencia en la aplicación de las normativas de control.






