Una masiva redada contra las redes del Cartel Jalisco en Ecuador culminó con la aprehensión de más de treinta personas señaladas por presunto tráfico internacional de estupefacientes. Las incursiones tuvieron lugar en las primeras horas del jueves en las provincias de Guayas, Los Ríos y El Oro, con el apoyo de agencias internacionales. Entre los sospechosos principales figura un supuesto cabecilla interceptado en una exclusiva urbanización de la isla Mocolí, en la zona metropolitana de Guayaquil.
La ofensiva de seguridad movilizó a más de trescientos veinte uniformados de la Policía Nacional ecuatoriana, acompañados por medio centenar de integrantes del Comando Sur de Estados Unidos y agentes de la Administración para el Control de Drogas. De acuerdo con informes gubernamentales preliminares, la cifra de personas aprehendidas oscila entre treinta y treinta y nueve sospechosos distribuidos en ocho cantones.
Despliegue táctico en zonas residenciales y puertos
El ministro del Interior, John Reimberg, comunicó que los objetivos prioritarios del operativo incluían a las cabezas directivas y a los financistas de la red ilícita. Uno de los supuestos líderes fue ubicado en la isla Mocolí, mientras que otro investigado, presunto soporte financiero de la trama, resultó localizado en la zona de Riberas del Batán, dentro del cantón Samborondón.
Las incursiones se desarrollaron de manera simultánea en localidades como Guayaquil, Daule, Samborondón, Ventanas, Babahoyo, Puebloviejo, Vinces y Machala. Las autoridades recalcaron que las identidades formales de los aprehendidos permanecen bajo reserva legal mientras avanzan las diligencias procesales correspondientes.
La estructura del Cartel Jalisco en Ecuador y su logística
Las pesquisas previas tomaron alrededor de ocho meses de seguimiento continuo para rastrear el circuito del grupo delictivo. La cadena logística detectada por los agentes comenzaba con el traslado de cargamentos de cocaína originarios de Colombia hacia territorio ecuatoriano para su almacenamiento transitorio.
Posteriormente, las sustancias ilícitas eran enviadas a sectores portuarios estratégicos como Guayaquil y Machala. En esos puntos, la organización presuntamente contaminaba contenedores marítimos con el objetivo de remitir la droga hacia destinos en Centroamérica, Estados Unidos y distintos países de Europa.
Los investigadores indicaron como elemento particular que la estructura mantenía una supuesta conexión directa con el Cartel Jalisco Nueva Generación de México. Según la hipótesis oficial, esta célula operaba sin depender de intermediarios de bandas delictivas ecuatorianas para sostener su relación con el grupo mexicano.
Alcance económico y cooperación militar regional
El ministro Reimberg explicó que el trabajo de inteligencia vincula a esta red con confiscaciones anteriores de sustancias ilícitas que acumulan cerca de siete toneladas de droga. Dicho volumen representa una afectación estimada en trescientos veintidós millones de dólares para las finanzas de las redes ilegales.
El procedimiento contó con equipamiento y respaldo tecnológico brindado por personal estadounidense sobre el terreno. El Comando Sur ratificó de manera formal la coordinación con las dependencias ecuatorianas para contener la expansión transnacional de organizaciones criminales organizadas.
Para analistas y observadores de seguridad en la región, la desarticulación de esta facción vinculada al Cartel Jalisco en Ecuador refleja cómo las redes mexicanas continúan proyectando su logística hacia Sudamérica, aprovechando la infraestructura portuaria para envíos globales.
Datos clave
- Operación conjunta: Más de 320 policías de Ecuador, 50 militares del Comando Sur de Estados Unidos y agentes de la DEA ejecutaron allanamientos en tres provincias.
- Líder interceptado: El presunto cabecilla fue aprehendido en una exclusiva urbanización de la isla Mocolí, en la periferia de Guayaquil.
- Conexión mexicana: La hipótesis oficial señala un vínculo directo entre la estructura intervenida y el Cartel Jalisco Nueva Generación sin intermediación local.
- Ruta del tráfico: La droga provenía de Colombia, se almacenaba en Ecuador y salía en contenedores marítimos desde Guayaquil y Machala hacia mercados internacionales.
- Decomisos previos: A la organización se le atribuyen incautaciones anteriores que suman siete toneladas de estupefacientes, valoradas en unos 322 millones de dólares.






