Las cárceles de Uruguay registran una preocupante problemática social debido a que un promedio de nueve personas recupera la libertad diariamente sin contar con un techo ni un lugar a donde acudir. La situación fue revelada por Ana Juanche, titular del Instituto Nacional de Rehabilitación, ante los integrantes de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de ese país.
Esta falta de contención genera un círculo constante de reincidencia que empuja a los exreclusos a vivir en situación de calle y cometer nuevos hechos punibles. En total, unos 33 internos salen en libertad por día en todo el territorio uruguayo, de los cuales casi un tercio carece de un domicilio registrado o del apoyo de su entorno cercano.
La falta de arraigo en las cárceles de Uruguay
Entre enero de 2025 y junio de 2026, alrededor de 4.500 personas salieron de los diferentes establecimientos penitenciarios manifestando no poseer una vivienda fija. Dicha cifra equivale al 28 % del universo total de excarcelados durante ese periodo, frente a un 72 % que sí reportó un lugar formal de residencia.
Juanche detalló ante los parlamentarios que este grupo poblacional suele recurrir a arreglos habitacionales precarios y transitorios. Esta realidad responde a una ruptura severa de los vínculos socioafectivos, lo que se agrava cuando las familias rechazan abiertamente recibirlos tras cumplir sus penas.
Documentación ausente y exclusión social
El problema estructural se profundiza con la carencia de registros básicos de identificación entre las personas recluidas. Según los reportes oficiales, ocho de cada diez internos tienen su documento de identidad vencido o directamente carecen de él al momento de su reclusión.
El secretario del Instituto Nacional de Rehabilitación, Fabián Rosano, explicó que existen casos de personas adultas cuya única identificación data de cuando eran niños. Ante este panorama, el gobierno uruguayo fijó como meta lograr que el 35 % de la población penitenciaria acceda a una cédula vigente.
Asimismo, más del 40 % de la población penal es menor de 30 años y arrastra antecedentes marcados de marginación. Esto provoca que gran parte de los internos nunca haya tramitado su credencial cívica ni haya participado en jornadas electorales en su país.
Concentración penal en Montevideo y debate legislativo
El sistema penal presenta una marcada centralización, dado que la mayor cantidad de establecimientos penitenciarios se ubica en la capital y sus alrededores. En Montevideo se concentra a los reclusos con perfiles criminológicos más complejos o vinculados a estructuras del crimen organizado.
Actualmente, el parlamento debate el proyecto de ley denominado Liberación de personas privadas de libertad en la ciudad del último domicilio conocido. La iniciativa busca reorganizar las salidas procesales y reducir el desamparo de quienes dejan los recintos penitenciarios.
Las cárceles de Uruguay sostienen un promedio mensual de 886 excarcelaciones, con repuntes en diciembre por la feria judicial. Esta realidad sobre el destino de los liberados abre un debate relevante para toda la región respecto a las políticas efectivas de reinserción.
Datos clave
- Excarcelaciones sin hogar: Unos 9 presos de los 33 liberados por día en Uruguay carecen de domicilio o familiares.
- Indocumentación masiva: El 80 % de los internos no posee cédula de identidad vigente o nunca tramitó una renovación.
- Población vulnerable: Más del 40 % de los reclusos tiene menos de 30 años y presenta fuertes historiales de exclusión social.
- Proyecto en debate: El Parlamento analiza una ley para que las liberaciones se gestionen según el último domicilio conocido.






