La grave situación en las cárceles cubanas quedó expuesta tras documentarse 79 violaciones de derechos humanos y cuatro fallecimientos de internos bajo custodia durante el mes de septiembre. El relevamiento fue elaborado por el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas, una organización no gubernamental radicada en México, que recopiló testimonios e incidencias en establecimientos de 12 provincias y del municipio especial Isla de la Juventud.
El reporte precisó que un total de 72 personas identificadas de manera individual sufrieron algún tipo de vulneración, entre ellas cuatro mujeres y 68 hombres. Asimismo, la organización tomó conocimiento de otras 23 denuncias vinculadas a problemáticas generales que perjudicaron a la totalidad de la población penal en diversos centros de reclusión del país caribeño.
Denuncias de abusos y negligencia en cárceles cubanas
Las denuncias compiladas por el organismo no gubernamental tuvieron lugar en 34 establecimientos, entre cárceles convencionales, campamentos de trabajo forzado y dependencias de instrucción penal. Las provincias que concentraron la mayor cantidad de hechos fueron Camagüey, La Habana y Mayabeque, con reiteradas menciones a los centros Kilo 7, Kilo 8 y la prisión de Quivicán.
Entre los reclusos que acumularon más reportes de abusos figuran Roberto Pérez Fonseca y Vladimir Castillo Llanes, ambos recluidos en Quivicán, junto a Ediolvis Marín Mora, alojado en Kilo 7. Por su parte, el periodista independiente Henry Constantín se encontraba privado de su libertad en dependencias penales de Camagüey al momento de registrarse los datos.
La falta deliberada de atención médica constituyó el atropello más frecuente, al sumar 27 denuncias formales en el período observado. Detrás se ubicaron los reclamos relacionados con el deterioro general de la salud con 26 episodios, las deficiencias en la alimentación con 19 casos, las restricciones injustificadas a las comunicaciones con 15 registros y los traslados penitenciarios arbitrarios con nueve quejas.
Víctimas vulnerables y fallecimientos bajo custodia
El relevamiento enfatizó que los reclusos retenidos por motivos políticos y aquellos aquejados por enfermedades crónicas o infecciosas fueron los blancos principales de las arbitrariedades. Entre los cuadros médicos desatendidos dentro de las cárceles cubanas destacan pacientes con tuberculosis, asma, psoriasis, diabetes y Virus de la Inmunodeficiencia Humana.
Quienes intentaron protestar contra las malas condiciones padecieron represalias directas por parte de las autoridades penitenciarias. Estas medidas disciplinarias incluyeron golpizas sistemáticas, encierro en celdas de castigo y la cancelación de llamadas familiares o visitas periódicas.
El informe detalló además la muerte de cuatro personas bajo tutela estatal. Florentino Morono Torres, prisionero político internado en la cárcel provincial de Las Tunas, falleció el 20 de septiembre en un hospital docente tras sufrir un infarto en su celda dos días antes sin asistencia inmediata. En La Habana, el preso común Reinier Ramírez Domínguez perdió la vida poco después de recibir una licencia extrapenal, producto del grave deterioro físico sufrido en prisión. Otros dos decesos reportados en la penitenciaría de Mar Verde, en Santiago de Cuba, se atribuyeron directamente a desnutrición severa y falta de alimento.
Falta de acceso y opacidad en el sistema carcelario
Desde la entidad de derechos humanos advirtieron que estas cifras corresponden únicamente a una porción visible de la realidad dentro de las cárceles cubanas. La institución remarcó la existencia de un subregistro significativo provocado por el hermetismo de las autoridades de la isla, que no divulgan datos estadísticos sobre la administración penitenciaria.
Del mismo modo, la imposibilidad de que observadores independientes ingresen a inspeccionar los recintos y la persecución estatal contra quienes denuncian irregularidades impiden dimensionar el alcance total de las afecciones sufridas por la comunidad carcelaria.
Datos clave
- 79 violaciones y cuatro decesos fueron documentados por el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas durante septiembre.
- 34 centros penales distribuidos en 12 provincias y la Isla de la Juventud registraron irregularidades y abusos.
- La falta de asistencia médica y las fallas críticas de alimentación encabezaron los reclamos más recurrentes de los reclusos.
- Presos políticos y enfermos crónicos padecieron la mayor cantidad de represalias, incluyendo golpizas y confinamiento en celdas de castigo.






