El reciente terremoto en Panamá de magnitud 7,5 dejó en evidencia la extrema vulnerabilidad de las viviendas antiguas y aquellas edificadas sin controles técnicos en el interior del país centroamericano. La advertencia fue realizada por el vicedecano de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Tecnológica de Panamá, Ramiro Vargas, luego del fuerte movimiento telúrico registrado el viernes 9 de octubre. El fenómeno generó cuantiosos deterioros estructurales en comunidades rurales dedicadas a la producción agropecuaria.
El sismo tuvo su epicentro en la península de Azuero, a unos diez kilómetros de profundidad. Si bien el evento no provocó pérdidas humanas fatales, las autoridades sanitarias reportaron cerca de una treintena de personas con lesiones leves y más de dos mil estructuras con deterioros en diversas regiones del territorio panameño.
El impacto del terremoto en Panamá y la falta de fiscalización
El especialista remarcó que la legislación panameña cuenta con parámetros modernos en materia de diseño sismorresistente. La normativa estructural nacional nació en 1984 y sumó sucesivas modificaciones técnicas en 1994, 2004, 2014 y 2021, integrando tecnología de vanguardia para mitigar riesgos.
Sin embargo, la efectividad real de estos estándares se ve limitada por la escasa fiscalización en las obras y la proliferación de edificaciones informales. El profesional explicó que muchas municipalidades rurales carecen de ingenieros capacitados en sus planteles permanentes para inspeccionar las construcciones, lo que impide detectar anomalías a tiempo y fiscalizar adecuadamente los nuevos proyectos urbanos.
Magnitud de las averías en la infraestructura pública y privada
Los reportes oficiales contabilizaron perjuicios directos en más de 1.280 residencias particulares tras la sacudida sísmica. La afectación también golpeó duramente al sector educativo y de servicios, con 619 escuelas dañadas, además de 60 dependencias del Estado, 44 templos religiosos y 24 establecimientos sanitarios con fallas estructurales.
La infraestructura turística y vial tampoco quedó exenta de los efectos del movimiento telúrico. Unos 11 hoteles sufrieron deterioros materiales de diversa consideración, mientras que una decena de puentes, carreteras y vías de conexión terrestre presentaron grietas y derrumbes parciales en los distritos cercanos a la zona epicentral.
Factores estructurales determinantes ante un sismo
La capacidad de una casa para soportar las ondas telúricas depende primordialmente de los materiales empleados, los anclajes de techumbres y los refuerzos colocados en puertas y ventanas. El ingeniero Vargas insistió en que el propósito de las directrices constructivas radica en absorber energía para impedir derrumbes totales y salvar vidas.
Panamá se ubica en una región de intensa actividad geológica expuesta a fenómenos de gran envergadura. Tras el sismo principal se registraron más de 300 réplicas, lo que refuerza la urgencia de profundizar los análisis de suelos y mapear las fallas activas para adecuar los planes de contingencia municipal.
Datos clave
- Magnitud y saldo: El movimiento telúrico de 7,5 grados no causó muertes, pero dejó cerca de 30 heridos leves y más de 2.000 inmuebles afectados en el interior del país.
- Daños en viviendas y escuelas: El reporte consolidado confirmó roturas en más de 1.280 casas particulares, 619 instituciones educativas y 24 centros de salud.
- Déficit en controles locales: Expertos universitarios advirtieron que las alcaldías del interior carecen de personal técnico idóneo para supervisar las construcciones e imponer las normas sismorresistentes vigentes.
- Intensa actividad posterior: El evento con epicentro en la península de Azuero desató más de 300 réplicas en los días posteriores a la sacudida principal.






