La reciente evasión de dos reclusos de alta peligrosidad de la cárcel de Emboscada derivó en cambios profundos dentro del sistema penitenciario de Paraguay. El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, resolvió nombrar al exviceministro de Seguridad Interna, Óscar Pereira, como flamante director general de Establecimientos Penitenciarios en reemplazo de Rubén Peña. La determinación se dio en coincidencia con el avance de procesos judiciales contra exfuncionarios y agentes presuntamente involucrados en el hecho.
La fuga involucró a Ricardo Arcenio Merlo, condenado por delitos vinculados al narcotráfico, y a Ever Alejandro Ozuna, alias Tanchí, sentenciado a 28 años por casos de secuestro y sindicado como sicario en Capitán Bado. A raíz de este acontecimiento, siete funcionarios penitenciarios ya se encuentran imputados, entre ellos el anterior responsable del penal, Pablo Abel González Apuril. Asimismo, el subcomisario Derlis Cáceres, quien coordinaba las tareas de seguridad e inteligencia penitenciaria, se presentó ante la justicia y quedó detenido.
Relevos y detenciones tras la evasión penitenciaria
El ministro Nicora explicó que la reestructuración administrativa no surgió únicamente a partir del escape ocurrido durante la madrugada del sábado, sino que respondía a evaluaciones previas. El pasado 9 de octubre se dispuso la desvinculación formal de Derlis Cáceres de sus funciones, lo que abrió paso a una revisión integral de la gestión penitenciaria. En ese sentido, la Dirección de Asuntos Internos y Anticorrupción inició una exhaustiva auditoría sobre expedientes y procedimientos.
La designación de Óscar Pereira apunta a fortalecer los mecanismos de prevención y control dentro de los presidios paraguayos. La nueva autoridad tendrá bajo su dependencia directa las oficinas encargadas de prevención de riesgos, seguridad y monitoreo de los centros de reclusión. El ministro destacó que el funcionario cuenta con amplia trayectoria en el ámbito de la seguridad pública, lo que facilitará la coordinación con jueces especializados en crimen organizado.
Nicora trajo a colación anteriores falencias detectadas en otras penitenciarías, como el hallazgo de numerosos dispositivos móviles en la cárcel de Coronel Oviedo hace cuatro meses. Según la autoridad ministerial, los esquemas de inteligencia debieron emitir advertencias tempranas ante irregularidades semejantes. Por ello, la nueva conducción tendrá facultades para reorganizar los cuadros operativos y reforzar los controles preventivos.
La intervención técnica en la cárcel de Emboscada
Como parte de las medidas inmediatas, las autoridades dispusieron una intervención administrativa y operativa directa en el penal Martín Mendoza. El interventor designado, Gustavo Ferriol, cuenta con un plazo estipulado de 30 días para remitir un diagnóstico pormenorizado sobre las fallas de seguridad y proponer el perfil adecuado para la nueva dirección. Este informe servirá de base para reestructurar la cadena de mando interna.
Durante las inspecciones posteriores al suceso en la cárcel de Emboscada, los agentes fiscalizadores detectaron elementos prohibidos en el bloque siete del penal. Los convictos disponían de electrodomésticos menores, tales como ventiladores portátiles, altavoces y redes mosquiteras. Aunque el ministro aclaró que las celdas carecen de tomas eléctricas y comodidades suntuosas, admitió que estas facilidades diferenciadas configuraban un privilegio indebido frente al resto de la población penal.
Desafíos en la formación de guardiacárceles y privilegios internos
El presunto involucramiento de agentes de seguridad en la facilitación del escape representó un duro golpe para la institución penitenciaria. Nicora remarcó la inversión estatal destinada a la capacitación técnica y ética de los aspirantes penitenciarios. La instrucción contempla seis semanas de adiestramiento intensivo en Paraguarí, seguidas por una tecnicatura de dos años en el Instituto Técnico Superior de Formación de Agentes Penitenciarios.
Para acceder a estos cursos formativos, los postulantes deben superar estrictos filtros médicos, físicos y de antecedentes administrados por el Instituto Superior de Educación Policial. El ministro subrayó que el fortalecimiento de la seguridad en la cárcel de Emboscada busca evitar nuevos episodios de corrupción y optimizar la vigilancia. Por consiguiente, el Ministerio de Justicia prevé perfeccionar los filtros de selección para evitar la cooptación del personal por grupos criminales.
Datos clave
- Nuevo titular: El exviceministro de Seguridad Interna Óscar Pereira asumió la Dirección General de Establecimientos Penitenciarios.
- Procesados y detenidos: El penal Martín Mendoza fue intervenido por 30 días, mientras que el exdirector Pablo Abel González y el subcomisario Derlis Cáceres quedaron detenidos junto a otros seis custodios.
- Reclusos prófugos: La evasión involucra al narcotraficante Ricardo Arcenio Merlo y al secuestrador condenado Ever Alejandro Ozuna, alias Tanchí.
- Controles internos: El Ministerio de Justicia detectó comodidades no autorizadas en las celdas del bloque siete y ordenó una auditoría anticorrupción.






