La brecha salarial profundiza las dificultades económicas de los sectores vulnerables en República Dominicana, donde ningún salario mínimo neto vigente alcanza para comprar la canasta básica familiar. Esta conclusión surge del informe elaborado por el Observatorio Político Dominicano (OPD-Funglode), entidad adscrita a la Fundación Global Democracia y Desarrollo. Los hogares con menores recursos destinan casi 40 pesos de cada 100 exclusivamente a la adquisición de alimentos, mientras que las familias acomodadas apenas desembolsan 14 pesos por el mismo concepto.
El peso de los alimentos en los sectores de menores recursos
El estudio desarrollado por Greidys Joel Roa Chalas y Lisleyda Martínez Polanco analizó el periodo entre finales de 2020 y agosto de 2026. Durante ese lapso, los precios generales aumentaron 36,55 % para los quintiles de ingresos bajos, en contraste con el 32,08 % experimentado por los hogares con mayor poder adquisitivo.
La comida representa el factor determinante en esta desigualdad estructural. Los sectores desfavorecidos deben destinar el 38,25 % de sus entradas a alimentos y bebidas no alcohólicas, a diferencia del estrato superior, que solo reserva el 14,08 % para esa necesidad.
Entre agosto de 2019 y agosto de 2026, el costo de la canasta básica del quintil más humilde acumuló una suba del 48,4 %. Dicho incremento significó un encarecimiento mensual de 9.712 pesos dominicanos (cerca de 160 dólares estadounidenses), frente a una subida del 40,4 % registrada en el quintil con mayores ingresos.
La brecha salarial frente al costo real de la canasta
Aunque el sueldo mínimo nominal de las grandes compañías llegó a 29.988 pesos dominicanos (unos 495 dólares) y parecía equiparar la canasta más modesta de 29.756,89 pesos dominicanos (491 dólares), el ingreso de bolsillo no cumple con esa expectativa. La brecha salarial se vuelve palpable luego de descontar los aportes de ley.
Al deducir el 5,91 % que corresponde a la Seguridad Social en salud y fondos de pensiones, el monto neto disponible para el trabajador baja a 28.215,71 pesos dominicanos (cerca de 466 dólares). Con ese importe efectivo, únicamente se puede solventar el 94,8 % de los productos esenciales que componen la canasta básica.
El documento técnico advierte que absolutamente ningún ingreso mínimo legal en el país logra abastecer la canasta familiar completa tras aplicarse las deducciones formales.
Impacto en las pequeñas empresas y en la administración pública
La situación se agrava de forma notable en las micro y pequeñas empresas, estructuras que abarcan el 98 % del tejido comercial y emplean a la mayor parte de la fuerza laboral dominicana. En ese segmento productivo, las remuneraciones de bolsillo oscilan entre 15.988 y 17.332 pesos dominicanos (de 264 a 286 dólares), cubriendo apenas entre el 53 % y el 58 % de las provisiones familiares indispensables.
El sector estatal expone la realidad más adversa de todas las evaluadas. El estipendio básico en el Gobierno central se mantiene sin cambios en 10.000 pesos dominicanos (165 dólares) desde abril de 2019.
Tras el descuento previsional de rigor, el funcionario percibe efectivamente 9.409 pesos dominicanos (155 dólares). Con este valor, la cobertura se derrumba a solo 31,6 % de la cesta del estrato vulnerable y a un magro 18,8 % del promedio nacional de la canasta familiar.
Factores monetarios, encarecimiento y contexto regional
Pese a que el salario real de las firmas de gran tamaño se recuperó un 69,15 % entre 2011 y 2026, los sueldos en microempresas y en el aparato público ubican a República Dominicana en el tramo inferior de Latinoamérica. Esta posición supera únicamente a naciones en recesión profunda.
A las dificultades salariales se suma la depreciación cambiaria, con un dólar oficial superando los 61 pesos dominicanos en octubre de 2026 y una inflación interanual de 5,12 % observada en septiembre. Para contener las presiones, la banca matriz subió su tasa de política monetaria al 5,50 % anual, mientras el costo nacional de la canasta familiar alcanzó 49.966,37 pesos dominicanos (unos 825 dólares).
Datos clave
- Ningún sueldo neto legal en República Dominicana alcanza para cubrir la canasta básica familiar tras las deducciones de la Seguridad Social.
- Las familias vulnerables dedican casi 40 de cada 100 pesos a comprar comida, frente a solo 14 de cada 100 pesos en hogares acomodados.
- El sector público percibe un salario mínimo neto de 9.409 pesos dominicanos, cubriendo solo el 31,6 % de las necesidades alimentarias básicas.
- Las micro y pequeñas empresas pagan haberes netos que apenas solventan entre 53 % y 58 % de la canasta para la mayoría de los trabajadores.






