La biotecnología agrícola se posicionó como una herramienta indispensable para transformar los modelos alimentarios durante la apertura del Congreso Internacional de Biotecnología celebrado en San José de Costa Rica. El evento reunió a más de 250 profesionales, investigadores, estudiantes y directivos de organizaciones públicas y privadas de varios países. Durante las sesiones inaugurales, los especialistas coincidieron en la urgencia de fortalecer la articulación entre ciencia, academia y gobiernos.
El encuentro científico de tres días de duración se desarrolló en la sede central del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. La actividad combinó la undécima edición de BioTica, gestionada por el Tecnológico de Costa Rica, con la quinta entrega de BioIberoamérica, promovida por la Federación Iberoamericana de Sociedades de Biotecnología. Ambas plataformas buscaron consolidar alianzas estratégicas para enfrentar desafíos productivos comunes en la región.
Visión de las autoridades y cooperación regional
El ministro de Agricultura y Ganadería de Costa Rica, Juan Gabriel Ramírez, subrayó en la apertura que la actividad agropecuaria actual exige un componente técnico más elevado. Según la autoridad ministerial, el campo ya no puede concebirse meramente como una labor primaria, pues hoy depende de la gestión de datos, el conocimiento y el desarrollo científico aplicado a cada eslabón.
Por su parte, el director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, Muhammad Ibrahim, remarcó la importancia de conectar las capacidades técnicas con la realidad rural. El directivo señaló que en el plan de trabajo institucional para el periodo 2026-2030 se definieron la ciencia y la innovación como ejes prioritarios para reducir costos, optimizar recursos y hacer frente a problemas sanitarios.
Avances de la biotecnología agrícola y sus desafíos
El impulso sostenido de la biotecnología agrícola requiere marcos regulatorios modernos y políticas enfocadas en bioinsumos, edición génica y bioeconomía. En este contexto, Lorenzo Pastrana, directivo de la federación iberoamericana del rubro, consideró que la zona posee condiciones propicias para encabezar una reconversión hacia sistemas alimentarios más equitativos y saludables.
Asimismo, los representantes señalaron que las soluciones tecnológicas no surgirán de esfuerzos aislados de cada país, sino del trabajo mancomunado y la formación de nuevas generaciones científicas. Esta integración resulta vital para naciones exportadoras de materias primas que buscan incorporar mayor valor agregado y cuidar suelos y recursos hídricos.
Integración académica y proyección en el sector productivo
El vicerrector de investigación y extensión del Tecnológico de Costa Rica, José Luis León Salazar, recordó que la institución cuenta con tres décadas y media formando cuadros técnicos en estas áreas. Su intervención remarcó la necesidad de trasladar los hallazgos de laboratorio a la industria, la medicina y el medioambiente.
Durante las jornadas del congreso, las deliberaciones se dividieron en paneles sobre bioemprendimientos, sostenibilidad y tecnologías emergentes aplicadas al aprovechamiento de descartes y mejora de rendimientos. El intercambio técnico entre delegaciones evidenció cómo la inversión en biotecnología agrícola abre oportunidades concretas para generar empleo calificado y robustecer la seguridad alimentaria en todo el continente.
Datos clave
- Convocatoria internacional: Más de 250 especialistas de sectores públicos, privados y académicos acudieron al congreso en San José.
- Organización conjunta: La iniciativa fue articulada por el Tecnológico de Costa Rica y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.
- Ejes de trabajo: El encuentro abordó bioeconomía, tecnologías emergentes, edición génica y manejo eficiente de suelos y agua.
- Visión integral: Las autoridades enfatizaron que el agro actual requiere intensiva investigación para elevar la productividad regional.






