Una bioimpresora 3D de última tecnología fue incorporada por la Universidad de Costa Rica con el fin de avanzar en la creación de tejidos humanos artificiales y profundizar estudios en medicina personalizada. El equipamiento biomédico fue integrado por el Laboratorio de Nanobiosistemas del Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares en San José. Esta adquisición posiciona al país centroamericano en el desarrollo de soluciones regenerativas de vanguardia.
El sistema biomédico de la firma Tissuelabs fue adquirido para diseñar modelos celulares complejos y analizar componentes compatibles con el cuerpo humano. Esta plataforma permite depositar capas milimétricas de biomateriales y células con una precisión microscópica sin precedentes en la región. Con ello, los investigadores buscan superar los análisis aislados de materiales inertes para aproximarse a las condiciones reales de la biología celular.
Aplicaciones de la bioimpresora 3D en la medicina regenerativa
El doctor Leonardo Lesser Rojas, investigador a cargo del proyecto científico, remarcó que el propósito central consiste en aplicar la ingeniería a la recuperación de estructuras corporales dañadas. Uno de los principales focos del laboratorio está puesto en la reconstrucción del tejido óseo, una de las áreas más desafiantes para la bioingeniería contemporánea.
La utilización de la bioimpresora 3D abre caminos para ensayar implantes de cartílago, injertos óseos y sustitutos dérmicos antes de pasar a fases clínicas. La posibilidad de personalizar los tratamientos según las características anatómicas de cada paciente representa uno de los mayores beneficios proyectados a largo plazo. Los expertos enfatizan que estas herramientas reducen la dependencia de modelos tradicionales de experimentación y aceleran la obtención de resultados.
Integración tecnológica con sistemas de órganos en chip
El equipo universitario inscribió ante la Vicerrectoría de Investigación una propuesta piloto destinada a articular la bioimpresión tridimensional con dispositivos microfluídicos. Estos sistemas emulan en miniatura el funcionamiento de órganos humanos completos, lo que facilita el testeo de fármacos y la observación directa del comportamiento celular ante diferentes patologías.
Esta infraestructura combinada no solo funcionará para tareas experimentales internas, sino que también estará disponible para brindar servicios especializados a empresas e instituciones externas. El modelo de trabajo interinstitucional persigue la meta de conectar la ciencia académica con las necesidades del sector sanitario e industrial.
Formación científica y proyección académica
El proyecto promueve activamente el entrenamiento de jóvenes científicos en técnicas avanzadas de manufactura aditiva biológica. Actualmente, las alumnas avanzadas de la carrera de Física, Estefany García y María José Víquez, participan activamente en las pruebas operativas del equipamiento.
El doctor Lesser Rojas afirmó que la meta institucional consiste en consolidar una plataforma colectiva que trascienda un proyecto individual y convoque a distintas disciplinas. La iniciativa potenciará los intercambios con centros científicos internacionales y fortalecerá la capacidad de innovación tecnológica desde América Latina.
Datos clave
- Inversión científica: la Universidad de Costa Rica incorporó su primera bioimpresora de la marca Tissuelabs en el laboratorio Lanambios del Cicanum.
- Foco de investigación: los estudios se concentrarán prioritariamente en la regeneración de tejido óseo, sustitutos de piel y cartílagos.
- Plataforma combinada: el plan piloto articula la impresión tridimensional biológica con microchips que reproducen funciones orgánicas.
- Formación de talentos: estudiantes avanzadas de Física ya se capacitan en el manejo operativo del equipo para futuras investigaciones.






