Los becarios en Cuba afrontan severas carencias higiénicas y problemas de alimentación durante sus carreras universitarias. La revelación surgió tras el testimonio brindado por una alumna sudafricana en La Habana, quien relató los padecimientos cotidianos dentro del programa bilateral de salud. Esta situación provocó un intenso debate político en su país sobre los recursos destinados a dicho convenio educativo.
Realidad sanitaria que enfrentan los becarios en Cuba
El relato de la joven universitaria, publicado por Daily Maverick y difundido por 14ymedio, detalla que al llegar a la isla caribeña fue trasladada a un centro de aislamiento. En ese lugar el suministro de agua potable resultaba discontinuo y las personas carecían de elementos básicos para asearse. Además, la provisión alimentaria fue prácticamente nula durante ese periodo inicial de adaptación.
Las complicaciones continuaron una vez concluido el aislamiento reglamentario y asignado el alojamiento definitivo. Hasta trece personas deben compartir un único sanitario en el albergue estudiantil, donde las instalaciones hidráulicas no funcionan con normalidad. Para descargar los inodoros o asearse, los residentes deben acarrear agua en baldes desde zonas comunes.
Denuncias por la alimentación y falta de respuestas consulares
La calidad del menú ofrecido en los comedores universitarios representa otro motivo frecuente de quejas entre los cursantes. La estudiante afectada relató que la carne suministrada le generó erupciones cutáneas y severos malestares gástricos. Por esta razón, se vio forzada a prescindir del comedor y comprar pan en comercios externos para evitar enfermarse.
Ante este desalentador panorama, los reclamos elevados a los representantes diplomáticos sudafricanos no encontraron soluciones efectivas. Según la denunciante, el delegado sanitario alegó falta presupuestaria para atender las urgencias del alumnado. A su vez, los funcionarios de Pretoria admitieron que no realizan visitas inspectivas a las facultades médicas desde el año 2022.
Debate presupuestario sobre los convenios en la isla
La crisis de los becarios en Cuba encendió críticas entre legisladores opositores del parlamento sudafricano. Representantes de fuerzas políticas como la Alianza Democrática y los Luchadores por la Libertad Económica cuestionaron la efectividad del programa Nelson Mandela-Fidel Castro. Los parlamentarios señalaron que, a pesar de las millonarias sumas invertidas anualmente por el Estado, cientos de egresados permanecen desempleados.
Los registros oficiales indican que el costo anual de instrucción por cada universitario alcanza los 22.522 dólares estadounidenses. En el ciclo preparatorio, el desembolso estatal roza los 15.000 dólares destinados a matrícula, manutención y seguro. Pese al cuestionamiento parlamentario y a las quejas por las condiciones de los becarios en Cuba, las autoridades continúan enviando nuevos contingentes juveniles.
Datos clave
- Una alumna de medicina denunció que trece personas comparten un baño sin agua corriente y que la comida del comedor le causó sarpullido y problemas estomacales.
- El programa bilateral Nelson Mandela-Fidel Castro demanda un costo anual de formación de hasta 22.522 dólares por cada estudiante en las universidades cubanas.
- Las autoridades sudafricanas reconocieron que no realizan supervisiones presenciales en la isla desde 2022 debido a restricciones financieras.
- La oposición parlamentaria cuestiona el rendimiento de la iniciativa estatal ante la existencia de más de 300 médicos graduados que permanecen sin empleo.






