La capacidad de atraer inversiones en Honduras enfrenta severos obstáculos estructurales relacionados con la estabilidad legal, el suministro eléctrico y la planificación de obras públicas. La advertencia fue expuesta por el director hondureño ante el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Tulio del Cid F., durante un balance institucional sobre el clima de negocios regional. El funcionario remarcó que contar con financiamiento disponible no basta si no se garantizan reglas transparentes para el sector privado.
Seguridad jurídica como base para atraer inversiones en Honduras
El representante del organismo multilateral situó la certidumbre en las normas como el requisito fundamental para dinamizar la economía hondureña. A su criterio, la disponibilidad de mano de obra y recursos naturales carece de impacto si las compañías no tienen certeza sobre las normativas que regirán a largo plazo.
El funcionario explicó que la toma de decisiones empresariales responde a evaluaciones económicas prolongadas que demandan previsibilidad contractual. La existencia de dudas sobre la propiedad privada, los permisos operativos o la validez de los contratos eleva los costos del capital y provoca el traslado de las operaciones hacia otros mercados centroamericanos que compiten de manera directa por las mismas cadenas de suministro.
El obstáculo energético y la crisis de pérdidas
El sistema eléctrico constituye otra de las barreras críticas para atraer inversiones en Honduras, especialmente en rubros de manufactura y tecnología. Del Cid enfatizó que la llegada de grandes firmas multinacionales con potencial para generar miles de empleos puede frustrarse si la red energética nacional carece de la potencia requerida para abastecerlas.
Las deficiencias no se limitan a la generación de energía, sino que abarcan las etapas de transmisión, distribución y cobro. De acuerdo con los registros del Fondo Monetario Internacional (FMI), las pérdidas operativas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) alcanzaron el 33,2% en junio y el 32,7% en septiembre de 2026, lo que compromete gravemente la solvencia del suministro global.
Infraestructura conectada y el desafío del capital humano
El Banco Centroamericano de Integración Económica mantiene una cartera activa en territorio hondureño que supera los 1.700 millones de dólares, equivalentes a más de 45.000 millones de lempiras. De este volumen total, más de 1.400 millones de dólares corresponden exclusivamente al desarrollo de infraestructura en carreteras, hospitales, represas, saneamiento y transporte urbano.
No obstante, la dirección del banco multilateral subrayó que las obras públicas deben diseñarse de manera articulada para aportar verdadero valor productivo. Levantar una represa o construir vías terrestres pierde utilidad si no existen conexiones con parques industriales, puertos y centros urbanos de distribución dotados de agua y conectividad digital.
A este panorama logístico se suma el rezago formativo de la población trabajadora. Las estimaciones del Índice de Capital Humano del Banco Mundial señalan que un infante nacido actualmente en el país alcanzará cerca del 48% de su productividad potencial en la adultez, lo que exige transformar el sistema educativo para atraer inversiones en Honduras orientadas a industrias técnicas de valor agregado.
Datos clave
- Seguridad jurídica como prioridad: El director del BCIE señaló que la certidumbre legal es el requisito principal para retener capitales frente a la competencia regional.
- Cartera millonaria de financiamiento: El organismo multilateral administra fondos activos por más de 1.700 millones de dólares en el país centroamericano.
- Crisis en la red eléctrica: Las pérdidas técnicas y comerciales de la empresa estatal ENEE superaron el 32% en el ejercicio del año 2026.
- Déficit de capital humano: El Banco Mundial calcula que la productividad de las futuras generaciones alcanzará menos de la mitad de su capacidad óptima sin mejoras educativas.






