Los recientes temporales generaron severos daños en cultivos en el departamento de Caaguazú, donde el granizo y el exceso de precipitaciones golpearon tanto a parcelas agrícolas extensivas como a la producción familiar. Las condiciones climáticas adversas perjudicaron el trabajo de pequeños y medianos labriegos durante la primera semana de octubre. El panorama enciende alertas en el sector productivo debido a la persistente inestabilidad meteorológica.
Evaluación de los daños en cultivos hortícolas y parcelas de soja
En la localidad de Yhú, las tormentas acompañadas de fuertes ráfagas de viento y granizadas alcanzaron a cerca de 200 hectáreas sembradas con soja. Los agricultores de la zona constataron que una parte importante de las plántulas que recién habían emergido sufrieron el impacto directo del hielo. A pesar del deterioro visible en los brotes, los encargados de los establecimientos mantienen esperanzas de recuperación paulatina de las parcelas si el clima concede una tregua.
Por su parte, el cinturón hortícola de la región soportó cuantiosas pérdidas en infraestructura y variedades comerciales de alta demanda. Los vientos rompieron las mallas de protección y destruyeron invernaderos completos dedicados al tomate y al locote. Ante esta coyuntura, los productores organizados solicitaron mecanismos de asistencia institucional y medidas económicas al Estado para enfrentar la pérdida de capital operativo.
La amenaza del fenómeno de El Niño sobre el campo paraguayo
El Ministerio de Agricultura y Ganadería advirtió que el desarrollo del fenómeno climatológico El Niño impone un factor de riesgo adicional para el territorio nacional. Los informes técnicos indican que este evento suele desencadenar volúmenes de lluvia superiores a los promedios históricos habituales. Dicha situación fomenta la formación recurrente de tempestades severas con caída de granizo.
La humedad excesiva en los suelos representa un doble filo para las tareas del campo paraguayo. Por un lado, el anegamiento retrasa el calendario regular de siembra y favorece la proliferación de enfermedades fúngicas que atacan las raíces. Por otro lado, la saturación hídrica prolongada puede disminuir el rendimiento final de las cosechas de renta y autoconsumo.
Expectativas de la zafra frente a la inestabilidad climática
Para el ciclo sojero, la llegada del agua se perfilaba inicialmente como un factor sumamente positivo luego de los prolongados periodos de sequía que castigaron al país. El complejo agropecuario proyecta cosechar alrededor de 12 millones de toneladas a nivel nacional. Sin embargo, el granizo reciente evidenció que los fenómenos violentos pueden transformar la abundancia de agua en un foco de pérdidas focalizadas.
El gran desafío para los agricultores consistirá en administrar adecuadamente los drenajes y monitorear de cerca el comportamiento de las plantaciones. Si bien la humedad resulta vital para el crecimiento vegetal, la violencia de las tormentas y los daños en cultivos obligan a replantear los esquemas de protección y seguros agrícolas en las principales zonas productivas del país.
Datos clave
- Afectación en Yhú: Unas 200 hectáreas de soja recién germinada resultaron perjudicadas por granizo y viento fuerte.
- Pérdidas hortícolas: Varios invernaderos de tomate y locote quedaron destrozados en el departamento de Caaguazú.
- Alerta oficial: El Ministerio de Agricultura y Ganadería advirtió sobre lluvias por encima de lo normal debido al fenómeno de El Niño.
- Meta nacional: El sector productivo apunta a una meta de 12 millones de toneladas de soja, condicionada al impacto del clima extremo.






