Los apagones en Cuba alcanzaron una fase todavía más crítica tras la partida definitiva de la central eléctrica flotante turca Erol Bey desde el puerto de La Habana este lunes. La embarcación generadora, que contaba con un potencial de 63 megavatios, dejó las aguas de la isla sin un pronunciamiento oficial inmediato por parte de las autoridades locales. Con esta desvinculación, el suministro sufre un nuevo revés en un territorio donde los cortes se prolongan por más de veinte horas diarias.
Reducción del aporte flotante turco
El buque pertenecía a la compañía Karpowership, parte del consorcio Karadeniz Holding, que prestaba servicios al país caribeño desde el año 2019. El gobierno de la isla había contratado inicialmente ocho unidades flotantes con el objetivo de compensar el declive de las termoeléctricas convencionales, llegando a sumar más de 400 megavatios a la red. Con la salida de la Erol Bey, ya son siete las barcazas que han cesado sus operaciones y abandonado el territorio.
En la actualidad, únicamente la unidad Belgin Sultán permanece apostada en la bahía habanera para continuar con la inyección energética. Meses atrás, el Ministerio de Energía y Minas calculaba que ambas instalaciones combinadas proveían cerca de 124 megavatios, un margen muy estrecho frente a las demandas cotidianas de la población. La constante fuga de barcazas evidencia las crecientes dificultades económicas y logísticas para sostener estos acuerdos extranjeros.
El origen estructural de los apagones en Cuba
La severidad de los apagones en Cuba encuentra su raíz en el deterioro de una red termoeléctrica que aporta cerca del 40 por ciento de la electricidad nacional. La mayoría de estas plantas operan desde las décadas de 1960 y 1970, por lo que arrastran décadas de desgaste, averías recurrentes y falta de repuestos. A dicho rezago técnico se añade la persistente escasez de combustible, agravada por restricciones financieras internacionales que limitan la compra de crudo en el exterior.
Aunque la llegada de un tanquero ruso a fines de mayo brindó un alivio temporal con 740.000 barriles de petróleo, el abastecimiento volvió a mostrar vacíos insalvables. En lo que va del año 2026, el Sistema Eléctrico Nacional reportó ocho colapsos totales de la red, dejando a millones de personas sin energía de manera simultánea. La administración estatal calificó el momento de extremadamente tenso y reconoció que las alternativas inmediatas resultan insuficientes.
Impacto en los servicios básicos y la vida cotidiana
Las consecuencias del déficit energético trascienden la falta de luz domiciliaria e impactan fuertemente en el funcionamiento de centros asistenciales y redes de agua potable. Hospitales de diferentes distritos han debido restringir consultas y procedimientos regulares ante la imposibilidad de alimentar equipos por períodos prolongados. De igual forma, el transporte público urbano se redujo a frecuencias mínimas por la escasez general de hidrocarburos.
La conservación de alimentos representa uno de los desafíos más urgentes para las familias, que deben improvisar con hornallas a gas o leña para cocinar sus víveres. En varias provincias del interior los cortes de luz llegan a extenderse por hasta tres jornadas continuas, forzando a los ciudadanos a recurrir a velas o linternas portátiles. Esta situación empujó a la población hacia el mercado informal, donde la cotización de artículos de primera necesidad y medicamentos básicos exhibe incrementos pronunciados.
La partida del buque turco agrava los apagones en Cuba y debilita cualquier perspectiva de normalización del servicio en el corto plazo. Analistas internacionales señalan que la dependencia de recursos externos y la falta de inversión estatal mantendrán al sistema bajo una vulnerabilidad constante durante los próximos meses.
Datos clave
- La central flotante Erol Bey, con capacidad de 63 megavatios, zarpó de forma definitiva de la bahía de La Habana.
- Siete de las ocho barcazas turcas contratadas desde 2019 ya se retiraron del territorio cubano, quedando solo una en funcionamiento.
- El Sistema Eléctrico Nacional registró ocho apagones totales en lo que va del año 2026 debido a fallas estructurales y falta de crudo.
- Los cortes de suministro superan las 20 horas por día en la capital y alcanzan hasta tres días seguidos en localidades del interior.






