El área de urgencias del IPS atraviesa una severa sobrecarga operativa que obliga a varios asegurados a permanecer internados en sillas de ruedas mientras esperan la desocupación de camas. La crítica situación tiene lugar en el Hospital Central de la previsional en Asunción, donde los aportantes reportan demoras de hasta diez horas y un constante desabastecimiento de insumos básicos. Las autoridades de la institución reconocieron la saturación del servicio, aunque afirmaron que todas las personas que acuden reciben asistencia.
Saturación en urgencias del IPS y testimonios de usuarios
Los usuarios del seguro social manifestaron su frustración ante la escasez de espacio físico e infraestructura para responder a la demanda cotidiana. Un familiar que reservó su identidad señaló que acudió de madrugada junto a su padre debido a un cuadro de mareo y que continuaban aguardando atención tras diez horas en una silla de ruedas por la falta de camillas disponibles.
Por su parte, Gladys Quintana relató que su padre permanece internado hace tres meses por complicaciones derivadas de una diabetes. La mujer detalló que la familia debió desembolsar entre seis y siete millones de guaraníes en insumos hospitalarios no provistos por la previsional, entre los cuales adquirió hilos para cirugía por un millón de guaraníes que finalmente no fueron utilizados.
Entre los medicamentos que los familiares deben comprar por cuenta propia figuran dipirona, furosemida, tamsulosina, sulfato de magnesio, vancomicina y orfilina. Asimismo, los allegados destacaron la empatía del personal de enfermería y los médicos de guardia, pero cuestionaron la falta de información oportuna sobre los diagnósticos en el sector polivalente.
La explicación médica ante la sobrepoblación de camas
El director médico del Hospital Central, Osvaldo Alvarenga Princigalli, reconoció que la afluencia masiva representa un escenario habitual que se acentúa los fines de semana y en temporadas de cambio de clima. La dependencia de emergencias de adultos cuenta con ciento veintidós camas autorizadas, pero en fechas de alta demanda la cantidad de enfermos oscila habitualmente entre ciento cuarenta y ciento ochenta.
Para responder a este incremento en las urgencias del IPS, el centro asistencial habilita salas extraordinarias de internación temporal. Sin embargo, Alvarenga Princigalli explicó que la atención de estos pacientes adicionales se realiza con la misma dotación de personal médico y de enfermería de guardia, sin refuerzos extraordinarios para cubrir el exceso de internados.
El desabastecimiento de fármacos en el sistema previsional
Respecto a los reclamos por medicamentos faltantes, la dirección del nosocomio admitió que todavía persisten carencias de ciertos productos específicos. El directivo argumentó que las partidas recibidas se agotan rápidamente ante la enorme cantidad de consultas diarias, si bien aseguró que los rubros faltantes se redujeron en comparación con meses anteriores.
La constante presión sobre las urgencias del IPS refleja los desafíos estructurales que arrastra el seguro social paraguayo para satisfacer las necesidades de los trabajadores formales. La falta crónica de camas y medicamentos continúa trasladando una pesada carga financiera a los aportantes y a sus familias.
Datos clave
- Capacidad sobrepasada: El área de emergencias posee 122 camas oficiales, pero alberga entre 140 y 180 pacientes durante jornadas de alta concurrencia.
- Internación precaria: Familiares reportan esperas de hasta diez horas sentados en sillas de ruedas debido a la falta total de camillas libres.
- Gastos de bolsillo: Los asegurados desembolsan hasta 7 millones de guaraníes para adquirir insumos quirúrgicos y fármacos como dipirona, furosemida y vancomicina.
- Postura oficial: La dirección médica reconoció la saturación y los faltantes puntuales, aclarando que trabajan con la misma dotación de guardia para cubrir el exceso de pacientes.






