El dinamismo comercial del turismo en El Salvador experimenta un desfase entre la afluencia de viajeros y los recursos económicos que dejan en el destino. Durante los primeros ocho meses de 2026, el arribo de visitantes creció un 22%, mientras que la captación de moneda extranjera avanzó únicamente un 12%. Frente a este escenario, los gremios empresariales y las autoridades públicas coordinan acciones para revertir esa disparidad.
Para abordar esta problemática, la Cámara Salvadoreña de Turismo convocó a 200 referentes de la industria a la segunda edición de su congreso anual, fijada para el 9 y 10 de noviembre en San Salvador. La intención central radica en delinear las prioridades del sector para 2027 y diseñar mecanismos comerciales que extiendan la permanencia de los visitantes foráneos.
La brecha entre el volumen y las divisas
El titular de la entidad gremial, Carlos Umaña, remarcó que el volumen de llegadas progresa a un ritmo superior al del valor económico generado. Según explicó el directivo, acortar esa distancia constituye el desafío primordial del rubro y guiará las deliberaciones del encuentro empresarial. El diagnóstico inicial contemplará una evaluación integral en diez puntos específicos antes de someter a votación las prioridades estratégicas.
El programa de trabajo contempla la participación de operadores de viaje, líneas aéreas, firmas de transporte, guías y propietarios de hoteles y restaurantes. Asimismo, se organizó un diálogo institucional con la ministra de Turismo, Morena Valdez, con el propósito de consensuar un documento final que oriente las decisiones públicas y privadas hacia el próximo ciclo fiscal.
Nuevos enfoques para el turismo en El Salvador
El congreso sumará la perspectiva de especialistas externos enfocados en tecnología, rentabilidad y atención de servicios. Sol Freixa, directiva de la firma Amadeus, expondrá acerca de los polos de generación de valor en el mercado global. En paralelo, Daniel Lezaca compartirá esquemas de fidelización de clientes y políticas tarifarias adaptadas a pequeñas y medianas empresas.
Por su parte, el consultor mexicano Luis Pineda abordará la relevancia del personal en la experiencia del viajero. El objetivo compartido por los organizadores apunta a fortalecer las capacidades locales para que el turismo en El Salvador consiga captar segmentos con mayor capacidad de consumo y prolongar su permanencia en el territorio.
Desde el sector público, la ministra Valdez indicó que el plan para 2027 se cimentará en tres pilares: eventos internacionales de alta jerarquía, sostenibilidad ambiental e infraestructura. La secretaria de Estado remarcó la importancia de optimizar la conectividad y promover una oferta diferenciada para atraer a visitantes de perfil socioeconómico elevado.
Perspectivas y metas hacia 2027 y 2030
Entre enero y octubre de 2026, el país contabilizó 3.920.726 turistas extranjeros, lo que representó un incremento interanual del 19%, según reportes del ministerio del área. El flujo principal provino de Guatemala, con más de 1,6 millones de personas, seguido por Estados Unidos con poco más de un millón y Honduras con más de 800.000 ingresos.
Las proyecciones oficiales apuntan a que el turismo en El Salvador alcance la meta de cinco millones de visitantes para 2030, tras haber cerrado 2025 con ingresos superiores a los 3.600 millones de dólares. En la actualidad, esta actividad representa la segunda fuente de divisas para la nación centroamericana, situándose únicamente detrás de las remesas familiares y aportando cerca del 10% del producto interno bruto.
Datos clave
- Brecha económica: Entre enero y agosto de 2026, los arribos aumentaron un 22%, pero el ingreso de divisas avanzó solo un 12%.
- Convocatoria sectorial: La gremial turística reunirá a 200 líderes para definir las prioridades operativas de cara al año 2027.
- Principales mercados: Guatemala, Estados Unidos y Honduras encabezan la emisión de visitantes hacia el país centroamericano.
- Impacto productivo: El sector aporta cerca del 10% del producto interno bruto y constituye el segundo generador de divisas tras las remesas.






