La trata de personas sitúa nuevamente a Cuba en el Nivel 3 del informe global elaborado por el Departamento de Estado de Estados Unidos. La evaluación oficial concluyó que el régimen caribeño mantuvo esquemas de trabajo forzoso en sus delegaciones laborales en el exterior, incluyendo las brigadas sanitarias. De acuerdo con el reporte internacional, el gobierno no cumplió los requerimientos básicos para erradicar este delito ni demostró avances reales para revertir la situación.
La falta de causas por trata de personas en el ámbito laboral
Los registros gubernamentales más recientes corresponden al periodo de 2024 y salieron a la luz a finales de 2025. Durante ese ejercicio se abrieron 14 expedientes por explotación sexual, de los cuales siete tuvieron alcance transnacional. En contraste, las autoridades no impulsaron ninguna investigación por explotación laboral en ese mismo lapso temporal.
En cuanto a las resoluciones judiciales, la administración cubana informó la condena de 10 personas involucradas en siete procesos locales. Ocho de los sentenciados recibieron penas de cárcel efectiva de al menos doce meses, mientras que dos menores de edad terminaron derivados a correccionales juveniles de trabajo. El balance evidencia un claro retroceso frente a 2023, cuando se alcanzaron 19 condenas en el territorio insular.
Amenazas y castigos en las misiones médicas del exterior
El reporte de las autoridades estadounidenses subrayó que los programas estatales de exportación de mano de obra generaron ingresos directos para la administración cubana bajo condiciones abusivas. Se detectó que distintos funcionarios reclutaron contingentes mediante falsas promesas, intimidaciones y mecanismos de coacción directa.
El marco legal cubano agrava este escenario, ya que el artículo 176.1 del Código Penal castiga con penas de tres a ocho años de cárcel a quienes abandonen sus tareas asignadas en otros países o decidan no volver a la isla. El Departamento de Estado alertó que esta disposición penaliza directamente a quienes sufren trata de personas en dichas misiones. Además, se registraron amenazas e intimidaciones contra familiares de los trabajadores para evitar deserciones.
Falencias normativas y desprotección de las víctimas
Aunque el Código Penal de 2022 contempla penas severas para este flagelo, la normativa exige comprobar el uso de violencia o engaño incluso en episodios de explotación sexual que afectan a menores. Esta formulación legal deja vacíos jurídicos significativos para castigar todas las modalidades delictivas.
Durante 2024, los organismos cubanos apenas identificaron a siete víctimas de explotación sexual, conformadas por una mujer adulta y seis menores. Paralelamente, no hubo sanciones contra la complicidad institucional ni investigaciones vinculadas al trabajo forzoso desde 2022, situación que consolida la permanencia del país en la categoría más deficiente a nivel internacional.
Datos clave
- Permanencia negativa: Cuba continúa clasificada en el Nivel 3 del Informe sobre Trata de Personas por no cumplir estándares mínimos de prevención.
- Cero investigaciones laborales: El Estado cubano no inició ningún proceso penal por explotación de trabajadores desde el año 2022.
- Sanciones a desertores: Las leyes vigentes imponen hasta ocho años de prisión a los profesionales que decidan no retornar tras completar misiones en el exterior.
- Menor cantidad de condenas: La justicia cubana castigó a 10 tratantes en 2024, marcando una baja respecto a los 19 sentenciados del ciclo previo.






