La profunda crisis del transporte en Cuba derivó en un colapso del 93% en la cantidad de pasajeros trasladados por el sistema estatal entre enero y septiembre de 2025, según registros de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información. Esta situación obligó a las autoridades a recurrir al arrendamiento de unidades al sector privado, una medida que derivó en alzas tarifarias que los trabajadores no logran financiar con sus ingresos cotidianos. El periódico provincial Girón admitió que numerosas personas permanecen varadas en las terminales debido a la imposibilidad económica de abordar los vehículos disponibles.
Durante años, el paradero intermunicipal del Viaducto en Matanzas presentaba multitudes que aguardaban la llegada de algún ómnibus escaso. En la actualidad, el escenario cambió de manera drástica: las unidades permanecen estacionadas en el lugar mientras los pasajeros observan sin poder costear el trayecto. El encarecimiento generalizado transformó el derecho a la movilidad en un dilema presupuestario para la ciudadanía.
Tarifas desproporcionadas y salarios insuficientes
El incremento de precios en los pasajes supera con creces el poder adquisitivo de los empleados de la isla. Un viaje en autobús que anteriormente costaba 10 pesos cubanos pasó a tarifarse en 700 pesos, lo que equivale a casi tres jornadas completas de labor para un trabajador matancero, cuyo ingreso medio diario ronda los 236 pesos. El periodista Humberto Fuentes Rodríguez explicó en las páginas del diario oficialista que abonar esa suma deja de ser un gasto ordinario y pasa a comprometer la compra de alimentos o medicinas indispensables.
Las cifras salariales publicadas por el organismo estatal evidencian la brecha existente frente a los costos de traslado. El salario estatal promedio se ubicó en 7.354 pesos mensuales hacia agosto de 2026, mientras que el sueldo mínimo oficial quedó fijado en 3.210 pesos. Con estos parámetros, un trayecto interprovincial privado entre Matanzas y La Habana, cotizado en 3.000 pesos por tramo, insume prácticamente la remuneración básica de un mes entero.
El deterioro del transporte en Cuba frente a los salarios
La precarización del transporte en Cuba impulsó la proliferación de triciclos eléctricos como recurso emergente frente a la falta de guaguas públicas. No obstante, los operadores privados duplicaron sus tarifas a mediados de 2026, lo que generó reclamos populares y obligó al Estado a fijar valores topes de entre 125 y 250 pesos según el recorrido. Pese a estas regulaciones, conectar barrios periféricos con los centros urbanos o nosocomios sigue demandando más de lo que genera un operario en todo un día.
Para el público paraguayo y regional, este fenómeno expone cómo la distorsión monetaria y la inflación no oficial impactan directamente en servicios públicos esenciales. Cuando la remuneración no alcanza a cubrir la tarifa técnica de un servicio privatizado o tercerizado sin subsidios, la oferta permanece estancada y la población pierde la capacidad de trasladarse a sus lugares de empleo o estudio.
Escasez de combustible y unidades fuera de servicio
El origen de este descalabro operativo radica en el deterioro del parque automotor y el desabastecimiento crónico de hidrocarburos. Hacia septiembre de 2025, únicamente 63 de los 129 ómnibus estatales asignados a la provincia de Matanzas estaban en condiciones mecánicas de circular. A comienzos de 2026, el desabastecimiento de carburantes paralizó de forma casi total los itinerarios urbanos e intermunicipales.
La decisión gubernamental de ceder vehículos estatales a operadores no estatales incrementó la circulación física de rodados en las avenidas, pero trasladó la carga financiera a los usuarios. Aunque las autoridades buscaron reactivar los recorridos, el encarecimiento desmedido dejó vacías las líneas concesionadas. La prensa local reconoció la paradoja de contar con más unidades en las calles pero con menos ciudadanos con capacidad real de utilizarlas.
Datos clave
- El servicio estatal de transporte de pasajeros cayó 93% entre enero y septiembre de 2025, al descender de 40,2 millones a solo 900.000 usuarios en toda la isla.
- El boleto de guagua en Matanzas aumentó de 10 a 700 pesos cubanos, superando ampliamente el salario diario promedio estimado en 236 pesos.
- El trayecto privado entre Matanzas y La Habana cuesta 3.000 pesos, un monto que absorbe casi por completo el salario mínimo mensual de 3.210 pesos.
- Apenas 63 de 129 colectivos provinciales funcionaban en septiembre de 2025, panorama agravado posteriormente por la falta crítica de combustible.






