El terremoto en Panamá registrado el pasado 9 de octubre se posicionó como uno de los eventos sísmicos más potentes que golpearon comunidades habitadas a escala global durante este año. La estimación técnica fue detallada por el ingeniero estructural Kit Miyamoto, director ejecutivo de la firma Miyamoto International. El experto internacional analizó las secuelas del fenómeno y examinó la magnitud de la energía liberada en el territorio centroamericano.
Durante su análisis, el especialista señaló que un evento de magnitud 7.7 no puede considerarse un suceso menor bajo ninguna circunstancia. Para ilustrar el poder destructivo de la sacudida, Miyamoto comparó el evento con el impacto que causaría una sacudida idéntica en Los Ángeles, California. De acuerdo con su valoración, un temblor de semejante intensidad generaría graves complicaciones en cualquier metrópoli desarrollada debido al nivel de esfuerzo al que somete a las construcciones.
Evaluación técnica tras el terremoto en Panamá
El diagnóstico inicial consideró que la respuesta gubernamental inmediata fue técnica y adecuada ante la magnitud del desastre. Las cuadrillas oficiales realizaron la inspección de casi 10.000 edificaciones y residencias durante los primeros diez días posteriores al evento. Miyamoto resaltó que en la mayoría de los países este proceso de peritaje estructural suele demorar hasta dos semanas en comenzar formalmente.
La pronta revisión permitió clasificar las infraestructuras que representaban un peligro inminente para los residentes de las localidades damnificadas. Este trabajo también facilitó el despliegue de puestos médicos de urgencia y la logística para el suministro de provisiones alimentarias. No obstante, el especialista remarcó que las revisiones preliminares marcan solo el comienzo de un proceso más extenso de reforzamiento y reconstrucción.
Alcance geológico y afectaciones provinciales
El reporte del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá fijó el movimiento en una magnitud de 7.5. El fenómeno ocurrió exactamente a las 12:56 del mediodía, con un epicentro ubicado a 39 kilómetros al noroeste del distrito de Tonosí y a cuatro kilómetros de profundidad. Los informes geológicos vincularon el origen de la sacudida a la falla de Azuero-Soná, cuya fractura alcanzó una longitud aproximada de 90 kilómetros.
Este desplazamiento cortical liberó ondas sísmicas que castigaron severamente a las provincias de Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé. En estas demarcaciones, el impacto que tuvo el terremoto en Panamá sobre las comunidades causó deterioros considerables en escuelas, centros médicos y casas particulares. Asimismo, las constantes réplicas mantuvieron en zozobra a la población mientras continuaban los relevamientos de infraestructura esencial.
Tareas de inspección y reconstrucción edilicia
Frente al daño acumulado, el presidente José Raúl Mulino decretó el estado de emergencia nacional el 10 de octubre para agilizar fondos públicos. Posteriormente, el mandatario sostuvo una reunión de trabajo con Miyamoto para evaluar los requerimientos estructurales y delinear las obras prioritarias de recuperación. El especialista aportó su experiencia internacional acumulada en tareas de reconstrucción tras grandes catástrofes en diversos continentes.
El gran reto para los equipos de ingeniería consiste en dictaminar con certeza cuáles inmuebles admiten reparaciones seguras y cuáles demandan demolición total. Aunque las réplicas derivadas del terremoto en Panamá mantuvieron en alerta a los pobladores, los expertos subrayan la necesidad de elevar las normativas de resistencia edilicia. Solo mediante estándares constructivos más rigurosos las comunidades vulnerables lograrán mitigar el riesgo ante eventuales movimientos telúricos en el futuro.
Datos clave
- Magnitud y foco: El sismo ocurrió el 9 de octubre con magnitud 7.5 a cuatro kilómetros de profundidad y epicentro a 39 kilómetros de Tonosí.
- Falla causante: El movimiento se originó en la falla geológica de Azuero-Soná, con una zona de ruptura de casi 90 kilómetros de extensión.
- Zonas impactadas: Las provincias con mayores daños materiales reportados fueron Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé.
- Inspección de estructuras: Equipos técnicos evaluaron cerca de 10.000 viviendas e instalaciones públicas durante los primeros diez días de la emergencia.






