El reciente terremoto en Panamá de magnitud 7.5 causó severos destrozos estructurales que alcanzaron a múltiples camposantos del interior del país el viernes 9 de octubre a las 12:56 del mediodía. El violento temblor fracturó decenas de nichos y provocó que varios féretros quedaran a la intemperie en distintas comunidades rurales. Frente a este panorama, las autoridades sanitarias locales activaron protocolos de contingencia urgentes para evitar riesgos biológicos.
Consecuencias del terremoto en Panamá en los camposantos
En la comunidad de Vallerriquito, ubicada en la provincia de Los Santos, las estructuras de hormigón cedieron ante la violencia del movimiento telúrico. Los ataúdes terminaron completamente visibles entre los escombros de las paredes desplomadas, lo que generó un fuerte impacto visual entre los habitantes de la zona. Una situación semejante se reportó en el distrito de Soná, dentro de la provincia de Veraguas, donde las tumbas sufrieron roturas considerables.
Pocos minutos después del siniestro, los vecinos advirtieron la presencia de olores intensos en las inmediaciones de los predios funerarios dañados. Además, se constató que animales callejeros merodearon los féretros destapados antes de que los pobladores intervinieran para alejarlos. Ante el evidente peligro para la salud comunitaria, los pobladores exigieron la rápida intervención de los equipos gubernamentales.
Intervención sanitaria y medidas de contingencia
Equipos técnicos del Ministerio de Salud se desplazaron hasta los sectores afectados para organizar las tareas de desinfección y saneamiento ambiental. La institución estatal anunció que contactará a los parientes de los difuntos con el fin de sugerir la cremación como la opción más adecuada. Posteriormente, los restos cremados serán reubicados en nuevas criptas que se edificarán dentro de los mismos terrenos comunitarios.
Antes de poner en marcha las inhumaciones definitivas, los peritos deben concluir la sanitización completa y verificar la solidez de las construcciones restantes para resolver qué muros requieren demolición inmediata. Por esta razón, voceros oficiales indicaron que el proceso se ejecutará de forma gradual conforme a un cronograma técnico estructurado. Una delegación sanitaria permanecerá instalada en Soná para coordinar el trabajo en terreno.
Clausura en Hicaco y antecedentes de traslados
La situación se agravó de forma particular en el cementerio de la localidad de Hicaco, el cual debió ser clausurado por las pésimas condiciones en que quedó. La cercanía del camposanto con la franja costera facilitó que las olas golpearan las estructuras dañadas, lo que dejó restos a la intemperie y alarmó a la población. Los funcionarios dispusieron el cierre preventivo total para mitigar cualquier foco infeccioso derivado del agua marina y los escombros.
Esta crisis funeraria surgida tras el impacto del terremoto en Panamá coincide con antecedentes recientes de traslados planificados de tumbas en ese país. Durante el mes de julio, el Gobierno panameño había fijado fechas topes para inhumaciones en ocho cementerios ubicados en la futura cuenca del embalse de Río Indio. Dicha obra hídrica, impulsada por la Autoridad del Canal de Panamá, requirió clausuras programadas para reasentar a cientos de familias hacia comienzos de 2027.
Datos clave
- Magnitud del sismo: El temblor alcanzó 7.5 grados y destruyó bóvedas funerarias en Los Santos y Veraguas.
- Respuesta institucional: El Ministerio de Salud coordina tareas de saneamiento, demolición técnica y propuestas de cremación con las familias.
- Cierre preventivo: El camposanto de Hicaco fue clausurado de forma definitiva tras sufrir daños adicionales causados por el oleaje costero.






