El reciente terremoto en Panamá provocó graves destrozos estructurales en los camposantos de Soná e Hicaco, situados en la provincia de Veraguas. Ante esta situación, el Ministerio de Salud dispuso medidas sanitarias extraordinarias y el cierre temporal preventivo de ambos predios. La disposición oficial procura resguardar la salud pública luego de constatarse el colapso masivo de nichos y la peligrosa exposición de féretros.
Graves daños estructurales por el terremoto en Panamá
El potente movimiento sísmico de magnitud 7.5 ocurrido el 9 de octubre causó derrumbes notables en las instalaciones funerarias del interior panameño. Durante los recorridos técnicos efectuados los días 10, 12 y 14 de octubre, inspectores sanitarios contabilizaron cerca de 20 bóvedas caídas en el cementerio de Soná, varias de ellas con ataúdes visibles a simple vista.
El camposanto de dicha localidad colinda de manera directa con un templo religioso y al menos nueve residencias familiares. Si bien los peritos no detectaron restos óseos desprendidos ni hedores durante las inspecciones diurnas, una vecina del sector presentó quejas formales por olores nauseabundos provenientes del área dañada.
Un escenario semejante se constató en el cementerio de Hicaco, donde las cuadrillas hallaron una bóveda totalmente destruida con un féretro expuesto, además de averías en el muro perimetral. Aunque no se comprobaron cuerpos sueltos, las autoridades advirtieron sobre el inminente peligro de colapso adicional en paredes y lápidas agrietadas.
Protocolos de bioseguridad y exigencias municipales
A través de una resolución firmada por Xavier Torres, director regional de Salud de Veraguas, y promulgada en la Gaceta Oficial, se impartieron directivas urgentes al Municipio de Soná. La alcaldía dispone de 24 horas para designar un enlace institucional y de 72 horas para entregar un plan integral con cronogramas de reparación.
Los fiscalizadores detectaron a obreros municipales y particulares trasladando ataúdes hacia nichos familiares sin las precauciones elementales a raíz del fuerte terremoto en Panamá registrado a inicios de octubre. Por tal motivo, el organismo sanitario entregó elementos de protección personal y prohibió cualquier manipulación o traslado sin autorización expresa.
El plan de emergencia exige delimitar de inmediato los sectores riesgosos, instalar vallas de advertencia y remover los escombros con sumo cuidado. Todas las obras de apuntalamiento y reconstrucción deberán coordinarse con el Cuerpo de Bomberos y el Sistema Nacional de Protección Civil para evitar accidentes laborales.
Entrega de cenizas y plan de reconstrucción
En paralelo a las tareas de inspección, las autoridades sanitarias implementaron un esquema especial de cremación y restitución digna. El pasado 31 de octubre se entregaron 91 urnas con cenizas a los deudos de las sepulturas afectadas en una ceremonia comunitaria efectuada en Soná.
Las familias tendrán acceso garantizado a nuevos osarios una vez que concluyan los trabajos de refacción, cuyo plazo estimado ronda los tres meses. Aunque se habilitó una visita restringida por el Día de los Difuntos, los cementerios permanecen cerrados desde el 3 de noviembre tras las secuelas dejadas por el terremoto en Panamá en la infraestructura comunitaria.
El Ministerio de Salud aclaró que la simple exposición de ataúdes no implica contagio automático de patógenos, pero subrayó que es imperioso evitar la contaminación ambiental. La prioridad estatal se enfoca en resguardar la bioseguridad de la comunidad y asegurar la dignidad de los restos sepultados.
Datos clave
- Impacto estructural: El sismo de magnitud 7.5 derrumbó una veintena de bóvedas y dejó féretros a la vista en Soná e Hicaco.
- Control de bioseguridad: El Ministerio de Salud prohibió exhumaciones no autorizadas y dotó de indumentaria protectora a los operarios.
- Clausura preventiva: Ambos cementerios continúan cerrados al público mientras se ejecutan obras proyectadas a tres meses.
- Restitución a familiares: Las autoridades entregaron 91 urnas con cenizas a los allegados para su futuro descanso en osarios.






