Las secuelas producidas por el fuerte terremoto en Panamá obligaron a la principal institución de educación superior del país a trasladar sus actividades presenciales al entorno virtual durante dos jornadas consecutivas. La medida fue confirmada este sábado por la Universidad de Panamá con el propósito de garantizar la integridad de alumnos, profesores y funcionarios mientras especialistas recorren las distintas facultades.
La determinación responde a la necesidad de verificar exhaustivamente el estado edilicio de las instalaciones académicas. Tras el evento telúrico registrado el viernes en horas del día, las autoridades educativas optaron por suspender el flujo habitual de personas en los campus para permitir que los peritajes técnicos avancen sin contratiempos.
Medidas académicas tras el terremoto en Panamá
El rector de la institución, José Emilio Moreno Ramos, encabezó las primeras jornadas de inspección en los predios universitarios. Las revisiones buscan descartar fisuras profundas o riesgos de colapso en pabellones antiguos y modernos del complejo educativo central.
Durante las tareas de relevamiento participaron técnicos de la Dirección de Ingeniería y Arquitectura, junto con delegados de Planificación y Evaluación Universitaria, Protección Universitaria y Asesoría Legal. La Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles también coordinó acciones para respaldar a los estudiantes durante esta transición temporal.
Los equipos continuarán con el diagnóstico durante el lunes y martes venideros. Asimismo, las autoridades mantienen comunicación fluida con las sedes regionales ubicadas en el interior del país para constatar el impacto en cada localidad.
Protocolos operativos y personal indispensable
Con el fin de no paralizar las gestiones administrativas ni los peritajes, la rectoría solicitó a los decanos y directores convocar exclusivamente al personal estrictamente indispensable. Este equipo reducido se encargará de atender urgencias logísticas y acompañar a los peritos estructurales.
El rector Moreno Ramos expresó su agradecimiento a los directivos que participaron activamente en los controles preventivos. La meta principal de la casa de estudios consiste en asegurar que cada aula y laboratorio reúna condiciones aptas antes del retorno masivo.
Las evaluaciones determinarán si algunas áreas específicas demandan obras civiles correctivas o reparaciones inmediatas. Los informes que elabore el equipo de ingenieros servirán como base técnica para autorizar la reapertura definitiva de las dependencias.
Emergencia nacional y daños en infraestructura
La suspensión presencial en el ámbito terciario se enmarca dentro del estado de emergencia nacional decretado por el Ejecutivo del país centroamericano. La catástrofe derivó de un temblor de magnitud 7.6 con epicentro en las inmediaciones de Tonosí, en la provincia de Los Santos.
El impacto provocado por el terremoto en Panamá dejó afectaciones notorias en más de cuatrocientos colegios de distintos niveles. Además, los organismos de respuesta contabilizaron daños en veintiún centros asistenciales y en más de cuatrocientas viviendas particulares.
El Gobierno autorizó una partida de hasta cien millones de dólares para encarar las labores de socorro, asistencia humanitaria y refacción de caminos y edificios dañados. El saldo preliminar oficial incluye veintisiete ciudadanos heridos y diversas rutas obstaculizadas en la península de Azuero.
La coyuntura generada a raíz del terremoto en Panamá mantiene en alerta a las entidades civiles y educativas, que aguardan la estabilización de la situación para retomar la rutina pedagógica habitual.
Datos clave
- Modalidad virtual: La Universidad de Panamá dictará clases a distancia lunes y martes para facilitar inspecciones técnicas.
- Impacto estructural: Equipos de ingeniería evalúan pabellones universitarios, en un contexto donde 419 escuelas del país sufrieron averías.
- Emergencia oficial: El Gobierno dispuso hasta 100 millones de dólares para asistir a las zonas perjudicadas por el sismo de 7.6 en Tonosí.
- Balance nacional: El reporte gubernamental registró 27 lesionados, 21 dependencias de salud afectadas y más de 426 casas con deterioros.






