El reciente terremoto en Panamá dejó secuelas operativas y estructurales en el sector productivo, donde al menos 75 compañías registraron pérdidas según un relevamiento oficial del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI). La entidad gubernamental logró contactar a 362 establecimientos comerciales de un padrón de 454 situados en las zonas más afectadas, lo que representa cerca del 80 % del total previsto. El balance institucional reveló que el 20,7 % de las unidades productivas consultadas sufrió perjuicios directos por el movimiento telúrico.
Los inconvenientes señalados por los comerciantes abarcan fallas edilicias, cortes en la actividad cotidiana y complicaciones para reponer mercaderías. Las inspecciones continúan abiertas debido a que todavía quedan 92 firmas pendientes de evaluación en distintas provincias del país centroamericano.
Impacto del terremoto en Panamá sobre las pequeñas empresas
El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, indicó que el gabinete consolidará la lista de comercios damnificados junto a diferentes gremios para definir apoyos económicos extraordinarios. Este diagnóstico se lleva a cabo en articulación con el Consejo Nacional de la Empresa Privada y la Federación de Cámaras de Comercio, con respaldo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Un relevamiento preliminar situó a más de cuatrocientas micro, pequeñas y medianas empresas en seis provincias bajo observación técnica.
La mayoría de las unidades productivas bajo análisis corresponden a las regiones de Coclé, Herrera, Los Santos y Veraguas, mientras que un grupo menor opera en Chiriquí y Bocas del Toro. Entre las firmas perjudicadas destacan locales gastronómicos, pequeños almacenes, hospedajes turísticos e instalaciones agropecuarias situadas en áreas rurales. Muchos propietarios reportaron deterioros en sus inventarios, bajas sustanciales en sus ingresos y aislamiento por daños en rutas viales.
Problemas de solvencia y actividad informal
La presidenta de la Federación de Cámaras de Comercio, Alicia Jiménez, señaló que el censo gremial alcanzó a unas 550 personas vinculadas con actividades mercantiles. La dirigente puntualizó que los comerciantes deben continuar pagando salarios, costos operativos y créditos bancarios pese a la caída drástica de la facturación. La falta de un cálculo monetario definitivo complica la reprogramación de las deudas financieras contraídas por los afectados.
Por su parte, el presidente de la Unión Nacional de Pequeñas y Medianas Empresas, Franklin Martínez, alertó que la magnitud del problema podría ser todavía mayor. Gran parte de los establecimientos perjudicados en el interior rural, como fincas, granjas familiares y pequeños hostales, operan fuera del sistema formal. Esa condición vuelve más compleja la llegada de la asistencia estatal y la verificación exhaustiva de los perjuicios provocados por el terremoto en Panamá.
Fondos de emergencia y panorama de la emergencia humanitaria
Para mitigar este complejo escenario, el Gobierno puso a disposición mecanismos crediticios por 310 millones de dólares mediante el Banco Nacional de Panamá, el Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Interamericano de Desarrollo. El paquete financiero contempla un fondo inicial de 100 millones de dólares de acceso inmediato para cubrir gastos de funcionamiento y capital de trabajo. Además, se integró un esquema de garantías para facilitar préstamos a firmas de los rubros comercial, agrario y de servicios que carezcan de avales suficientes.
El sismo de magnitud 7,5 ocurrido el 9 de octubre tuvo su epicentro a 39 kilómetros de Tonosí y constituyó uno de los eventos sísmicos más intensos vividos en el país durante el presente siglo. Además de los locales mercantiles, las autoridades contabilizaron miles de hogares deteriorados, más de 600 centros educativos afectados y cientos de ciudadanos albergados de forma temporal. El Ministerio de Trabajo articula con las carteras económicas para preservar los puestos laborales mientras culminan las valoraciones periciales de las estructuras.
Datos clave
- Empresas afectadas: Un total de 75 negocios confirmaron daños entre los 362 establecimientos evaluados tras el sismo.
- Líneas de financiamiento: El Gobierno habilitó un programa crediticio de 310 millones de dólares con disponibilidad inmediata de 100 millones.
- Sectores vulnerables: Los rubros más perjudicados son pequeños comercios, servicios gastronómicos, hoteles y unidades agrícolas en zonas rurales.
- Magnitud del fenómeno: El movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 7,5 y concentró sus mayores efectos en cinco provincias panameñas.






