Las secuelas que dejó el severo temporal en San Pedro mantienen en zozobra a más de trescientas familias rurales de Santa Rosa del Aguaray. Los pobladores de los asentamientos Nueva Esperanza y Santa Bárbara denunciaron que la asistencia estatal prácticamente no se concretó tras el fenómeno meteorológico. Ante la falta de suministros básicos, los damnificados resolvieron organizarse comunitariamente para elevar su voz de protesta.
Organización vecinal ante la falta de asistencia
Los residentes de ambos asentamientos decidieron conformar una comisión vecinal para coordinar las demandas colectivas ante los organismos públicos. Esta instancia comunitaria asumió la tarea de elaborar un censo propio de las pérdidas para contrarrestar la lentitud oficial.
Según explicaron los delegados locales, la presencia de las cuadrillas gubernamentales fue apenas esporádica durante los días posteriores al desastre. Los pobladores señalaron que los funcionarios se limitaron a tomar notas preliminares, sin entregar chapas ni víveres de forma efectiva.
Frente a este escenario de abandono, los afectados remitieron notas formales tanto a la comuna como a los ministerios pertinentes. En dichos documentos advirtieron que, si las respuestas concretas no llegan en el corto plazo, iniciarán movilizaciones sobre las rutas principales.
El impacto del temporal en San Pedro en la agricultura
La furia del temporal en San Pedro no solo destrozó las estructuras edilicias, sino que asestó un golpe crítico a la economía campesina. Los intensos granizos destruyeron parcelas enteras de sandía que estaban a escasos días de ingresar a la etapa de cosecha comercial.
Este rubro frutihortícola representa la principal fuente de ingresos económicos para decenas de pequeños productores durante el último trimestre del año. Las pérdidas dejan a numerosas familias sin liquidez para saldar deudas bancarias y sin capital para adquirir nuevas semillas.
Además de los cultivos de renta y de autoconsumo, el fenómeno causó la muerte de animales menores de granja. Gallinas, cerdos y aves de corral perecieron bajo la precipitación de hielo, agravando la vulnerabilidad alimentaria de los hogares.
Dramáticos testimonios y trámites municipales
Los relatos de los vecinos reflejan el pánico vivido durante la granizada. Faustina Caballero, pobladora de la zona, relató que tuvo que refugiarse debajo de una cama junto a su familia cuando las piedras de hielo perforaron el techo de chapa de su casa.
Por su parte, el dirigente Ranulfo Vázquez remarcó que trescientas familias siguen a la intemperie aguardando una intervención real de los entes estatales. Los damnificados explicaron que los estragos del temporal en San Pedro demandarán meses de trabajo para recuperar el suelo productivo y reconstruir las casas.
Desde la Municipalidad de Santa Rosa del Aguaray, el intendente interino Pedro Cabañas informó que remitieron las evaluaciones correspondientes a las autoridades centrales. El jefe comunal precisó que el personal municipal colaboró con agentes policiales para registrar a los damnificados, pero reconoció que la capacidad local está superada.
Datos clave
- Afectación masiva: Unas 300 familias de Nueva Esperanza y Santa Bárbara sufrieron la destrucción de techos y enseres.
- Pérdida productiva: La granizada destruyó plantaciones de sandía listas para cosechar y provocó la muerte de animales menores.
- Emplazamiento ciudadano: Los campesinos conformaron una comisión y advierten con cierres de ruta si no reciben asistencia urgente.
- Respuesta insuficiente: Los pobladores denuncian que las entidades estatales solo levantaron censos sin entregar ayuda material.






