Los siniestros viales en Paraguay encuentran su origen principal en las decisiones y conductas de las personas que conducen los rodados. De acuerdo con los registros de la Agencia Nacional de Tránsito y Seguridad Vial, el 71,2% de estos percances se atribuye directamente al factor humano. El reporte técnico ubica muy por detrás a los desperfectos mecánicos con un 8,6% y a las deficiencias de infraestructura con un 9,9%.
La presentación de estos indicadores coincidió con la conmemoración del Día Nacional de la Seguridad Vial, fecha fijada el 5 de octubre para sensibilizar a la ciudadanía. La estadística evidencia que la mayoría de los eventos desafortunados en calles y rutas no son hechos fortuitos, sino acontecimientos evitables derivados de maniobras indebidas y desatenciones.
Las cifras oficiales de la siniestralidad
El volumen de incidentes en el territorio nacional mantiene una escala que preocupa a los organismos estatales. La institución rectora del tránsito registró un total de 58.548 comunicaciones de emergencia vinculadas a percances durante el periodo 2024. De ese volumen general de llamados, el 46% correspondió a sucesos que involucraron a personas lesionadas o fallecidas.
Estas mediciones ponen en relieve que los sucesos en el asfalto representan un desafío estructural cotidiano. Aunque los problemas en las calzadas y el deterioro del parque automotor inciden en el panorama vial, los números confirman que el volante sigue siendo el eslabón determinante al momento de explicar las colisiones en el país.
Causas de los siniestros viales en Paraguay y conductas de riesgo
La imprudencia y la falta de apego a la legislación vigente constituyen los factores de riesgo más repetidos en las investigaciones periciales. El exceso de velocidad encabeza los patrones peligrosos, acompañado por los adelantamientos indebidos en tramos prohibidos y la omisión de la distancia prudencial entre automóviles.
El análisis de las conductas al volante revela que el uso de dispositivos móviles y la conducción bajo los efectos de sustancias incrementan drásticamente la probabilidad de colisiones. En este contexto, mitigar los siniestros viales en Paraguay exige un cambio profundo en los hábitos individuales y un esquema de control más estricto por parte de las patrullas operativas.
El impacto sanitario y la urgencia de prevención
Las consecuencias de estos percances rebasan el plano estadístico y repercuten con dureza en las familias y en los centros asistenciales. El ingreso continuo de pacientes con politraumatismos sobrecarga los servicios de urgencias, genera internaciones en terapia intensiva de semanas de duración y deja secuelas de discapacidad permanente en numerosas personas jóvenes.
Frente a este escenario, las autoridades insisten en que la inversión en mejores vías o la incorporación de tecnología vehicular resultan insuficientes sin educación vial temprana. La meta institucional apunta a transformar la reacción tardía ante las tragedias en una política preventiva articulada entre la fiscalización, la concienciación y la sanción efectiva de infracciones graves.
Datos clave
- 71,2% de los percances en las rutas del país son provocados por errores o imprudencias humanas, según la ANTSV.
- 58.548 llamados de emergencia por incidentes de tránsito fueron contabilizados en el territorio paraguayo durante 2024.
- 46% de los reportes atendidos por los servicios de asistencia correspondieron a sucesos con víctimas que sufrieron lesiones o la muerte.
- Factores mecánicos y viales representan porcentajes menores en las estadísticas oficiales, con 8,6% y 9,9% respectivamente.





