Los servicios modernos representan la nueva estrategia de República Dominicana para diversificar sus fuentes de divisas más allá del turismo tradicional. Según el informe anual presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), las colocaciones externas de este sector registrarán un incremento significativo durante 2026 en todo el territorio dominicano.
El documento detalla que las ventas globales del sector terciario de la nación caribeña treparán de 14.435 millones de dólares en 2025 a 17.404 millones de dólares en 2026. Esta expansión del 21% posicionará al país entre las economías más dinámicas de la cuenca del Caribe, apuntalada por el desarrollo de software, la gestión remota de datos y los centros de servicios compartidos.
El impulso hacia los servicios modernos frente al turismo
Históricamente, la balanza de pagos dominicana ha dependido de los ingresos del turismo, los viajes de descanso y la industria hotelera. Sin embargo, el organismo regional enfatiza que las prestaciones intensivas en conocimiento han cobrado un rol estratégico para evitar la concentración en rubros tradicionales. Por esta razón, el fomento estatal busca elevar la participación en áreas que se comercializan de forma remota sin requerir el traslado físico de productos.
La CEPAL clasifica como servicios modernos a todas aquellas actividades vinculadas a finanzas, tareas audiovisuales, consultoría empresarial, desarrollo digital y análisis científico. Aunque América Latina y el Caribe cuadruplicó su volumen de colocaciones en estos sectores entre 2005 y 2024, la región todavía retiene únicamente el 2% del mercado internacional. Para cerrar esa brecha, las autoridades dominicanas apuntan a igualar los ingresos de este rubro con las exportaciones de bienes, estimadas en 17.895 millones de dólares para el mismo ejercicio.
Formación técnica y desarrollo tecnológico
El régimen especial de zonas francas constituye la base operativa de este esquema de crecimiento económico. La normativa otorga incentivos impositivos directos a las firmas dedicadas al desarrollo informático, la externalización de procesos y la gestión tecnológica. No obstante, el informe de la CEPAL puntualiza que los beneficios fiscales no bastan y que resulta prioritario asegurar conectividad robusta, marco legal previsible y capital humano calificado.
Con el objetivo de satisfacer la demanda de mano de obra especializada, se implementan alianzas con empresas globales de alta tecnología. A través del Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial y el nodo formativo de Google, el país prevé capacitar a más de 1.000 profesionales en programación avanzada y ciberseguridad. Asimismo, el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional asume la tarea de actualizar los conocimientos técnicos e idiomas de miles de trabajadores jóvenes.
La balanza comercial y la lección para la región
El informe también monitorea las importaciones dominicanas de servicios, las cuales ascenderán a 5.955 millones de dólares en 2026 frente a los 5.647 millones del año anterior. Este incremento del 15% refleja la creciente adquisición de soluciones informáticas internacionales, logística y viajes por parte del aparato productivo local. En consecuencia, el fortalecimiento de proveedores nacionales se perfila como un requisito indispensable para retener valor dentro de las fronteras.
Esta experiencia ofrece pautas valiosas para otras economías de América Latina, como Paraguay, que también exploran esquemas de maquila y ventajas fiscales para exportar conocimientos. La transición hacia sectores del saber permite generar puestos de trabajo formales y captar moneda extranjera estable sin depender exclusivamente de las materias primas o de la estacionalidad del turismo internacional.
Datos clave
- Las exportaciones de servicios dominicanos crecerán un 21% en 2026 hasta alcanzar los 17.404 millones de dólares, según las previsiones oficiales de la CEPAL.
- La iniciativa oficial prioriza la atracción de inversiones en inteligencia artificial, desarrollo de software, ciberseguridad y centros de servicios compartidos.
- Más de 1.000 técnicos serán capacitados durante 2026 mediante programas conjuntos con compañías internacionales y entidades educativas locales.
- Las zonas francas facilitan exoneraciones tributarias para firmas tecnológicas, aunque el informe subraya la necesidad de fortalecer el talento calificado.






