Para enfrentar los graves efectos que genera la sequía en Centroamérica, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura presentó un programa de inversión de 216,7 millones de dólares. La iniciativa fue elaborada en conjunto con el Sistema de la Integración Centroamericana durante el Foro de Inversión Mano de la Mano celebrado en Roma. El plan busca modernizar la producción agrícola del Corredor Seco y ampliar el financiamiento a pequeñas familias campesinas.
La región seleccionada alberga a unos 23 millones de habitantes, cuya supervivencia económica depende de manera directa de las cosechas tradicionales. Los estudios preliminares calculan que el proyecto alcanzará a 3,6 millones de personas y ofrecerá una tasa interna de retorno del 24,3 %. Las autoridades técnicas pretenden disminuir la vulnerabilidad ante variaciones extremas en las lluvias, además de sentar bases que faciliten la obtención de créditos bancarios formales.
Estrategias tecnológicas frente a la sequía en Centroamérica
El mapeo digital de suelos y la preservación de los recursos hídricos concentran más de la mitad del presupuesto anunciado. Unos 59 millones de dólares se destinarán al análisis detallado de la fertilidad y características de las tierras cultivables. Con esa información, los trabajadores del campo podrán seleccionar especies más resistentes y adoptar técnicas de manejo adecuadas a cada parcela.
Las obras y mecanismos para la gestión integral del agua recibirán 56,5 millones de dólares para optimizar el suministro en comunidades críticas. La propuesta reserva otros 42 millones de dólares para infraestructura digital en microempresas y 34 millones para zonificación agrícola por riesgo climático. Esta última herramienta delimitará con precisión los terrenos más propensos a sufrir pérdidas por temperaturas severas o precipitaciones irregulares.
Financiamiento inclusivo para comunidades vulnerables
El fenómeno recurrente de la sequía en Centroamérica compromete la estabilidad social de las comunidades rurales con mayores índices de pobreza. Ante esta situación, el coordinador subregional de la agencia internacional, Adoniram Sanches Peraci, remarcó la urgencia de diseñar instrumentos financieros accesibles. La información científica disponible servirá como respaldo para que los bancos evalúen los riesgos de forma realista y otorguen créditos o seguros agrarios.
El proyecto destinará 11,2 millones de dólares a potenciar los centros nacionales de investigación e innovación agropecuaria. Paralelamente, se canalizarán 14 millones de dólares al centro regional sobre conducta empresarial responsable en cadenas de valor de alimentos. Países como Brasil y Estados Unidos ya colaboraron con estudios previos sobre composición de terrenos y zonificación en territorios de Honduras y Guatemala.
Cooperación regional y metas de seguridad alimentaria
La respuesta articulada ante la sequía en Centroamérica incluye además alianzas con el Consejo Agropecuario Centroamericano y la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo. La problemática climática trasciende fronteras nacionales y exige resoluciones integradas entre gobiernos vecinos. La degradación del suelo y las alteraciones climáticas no pueden resolverse con medidas aisladas de un solo Estado.
Durante el encuentro multilateral en Italia, varias naciones recibieron distinciones por sus resultados contra la desnutrición, entre ellas República Dominicana. Según los registros de los organismos internacionales, el índice de hambre afectó al 7,8 % de la población mundial durante el año 2025. Los especialistas destacaron que la combinación de políticas constantes, instituciones sólidas e inversiones sostenibles permite alcanzar niveles inferiores al 2,5 % en la prevalencia del hambre.
Datos clave
- Inversión millonaria: El programa dispone de 216,7 millones de dólares para tecnificar el Corredor Seco y beneficiar a 3,6 millones de personas.
- Distribución de fondos: Más de 115 millones de dólares se enfocarán en el mapeo digital de terrenos y soluciones hídricas.
- Acceso a crédito: Los datos climáticos permitirán que pequeños agricultores reduzcan riesgos y califiquen para préstamos formales.
- Alianza internacional: La iniciativa involucra a la FAO, el SICA y organismos especializados en ambiente y agricultura de la región.






