El riesgo para la biodiversidad alcanza niveles críticos en el trece por ciento de la superficie terrestre del planeta, según reveló un estudio internacional publicado en la revista científica One Earth. La investigación analizó la situación de 33.604 especies de vertebrados terrestres registradas en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. El trabajo localizó con precisión los territorios donde coinciden animales bajo amenaza de extinción y múltiples presiones derivadas de la actividad humana.
Este relevamiento cartográfico internacional busca servir como herramienta técnica para orientar las políticas públicas y las inversiones de conservación ambiental. Los datos adquieren relevancia ante los compromisos del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, que contempla metas urgentes hacia el año 2030. La identificación de estas zonas prioritarias permite enfocar recursos en ecosistemas frágiles donde coexisten poblaciones animales en peligro y actividades productivas intensivas.
Factores humanos y riesgo para la biodiversidad global
El equipo científico evaluó siete presiones directas ejercidas por el ser humano sobre los ecosistemas terrestres. Entre ellas se encuentran la tala de árboles, la expansión agrícola, el crecimiento urbano, la cacería, la polución ambiental, la introducción de especies exóticas invasoras y los efectos del cambio climático.
Los resultados determinaron que la tala representa la amenaza con mayor presencia territorial, incidiendo de forma directa en el 66 % de las áreas críticas identificadas. En tanto, la actividad agropecuaria se ubicó como el segundo factor de mayor alcance, con impacto en el 44 % de dichas zonas. Los expertos advirtieron que cada grupo animal responde de forma diferente a estas presiones ambientales.
Por ejemplo, los anfibios y reptiles sufren con mayor severidad la proliferación de especies invasoras en sus ecosistemas. En contraste, los mamíferos enfrentan sus mayores peligros ante la deforestación agropecuaria, el avance de las urbanizaciones y la presión de la caza no regulada.
Ecosistemas tropicales y comunidades locales bajo presión
La mayor parte de los territorios señalados como prioritarios se concentran en regiones tropicales y bosques de hoja ancha. Estos biomas presentan una densidad biológica singular debido a la alta concentración de especies con áreas de distribución geográfica reducida. En América del Sur, formaciones como la selva paranaense y las yungas albergan ecosistemas representativos de esta diversidad.
Un aspecto relevante del informe revela que más de un tercio de la población mundial habita dentro de estas cuadrículas críticas. Ante esta realidad demográfica, los especialistas subrayaron que los planes de protección no pueden limitarse al aislamiento de reservas naturales. La gestión territorial debe integrar el desarrollo y las necesidades de las comunidades locales para asegurar resultados sostenibles en el tiempo.
Piero Visconti, investigador del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados, remarcó que contar con datos precisos sobre estas áreas proporciona elementos indispensables para los tomadores de decisiones. Asimismo, Jonas Geldmann, académico de la Universidad de Copenhague y autor principal del trabajo, destacó que no existen soluciones únicas debido a la combinación dispar de amenazas en cada continente.
Metodología innovadora y metas hacia 2030
A diferencia de los modelos tradicionales centrados exclusivamente en la pérdida de hábitat o en el endemismo, este estudio utilizó una cuadrícula global de cincuenta por cincuenta kilómetros. Este enfoque permitió detectar zonas en riesgo que antes pasaban inadvertidas. Casi una de cada cinco áreas prioritarias no habría sido registrada con las metodologías anteriores.
Por el momento, el análisis abarcó a vertebrados terrestres por contar con registros globales estandarizados y suficientes. Los investigadores proyectan expandir en etapas futuras el monitoreo hacia hongos, plantas e insectos, tal como adelantó Harith Farooq, científico de la Universidad Lúrio de Mozambique. La herramienta servirá de referencia durante las próximas conferencias internacionales de las Naciones Unidas sobre biodiversidad.
Datos clave
- Superficie bajo amenaza: El estudio identificó que el 13 % de la superficie continental del planeta constituye una zona crítica para la supervivencia de especies.
- Especies evaluadas: Los científicos examinaron datos de 33.604 vertebrados terrestres listados en la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
- Principales presiones: La tala incide en el 66 % de los territorios vulnerables y la expansión agrícola afecta al 44 % de dichas zonas.
- Población en áreas críticas: Más de un tercio de los habitantes del mundo reside en las regiones delimitadas como prioritarias para la conservación.






