La renuncia de Santiago Peña quedó en suspenso luego de que la bancada oficialista abandonara la sesión conjunta del Congreso Nacional convocada de urgencia en Asunción. La desconvocatoria por ruptura de cuórum impidió una resolución definitiva sobre la dimisión del mandatario. Debido a este desenlace imprevisto, el jefe de Estado continúa en el ejercicio pleno de sus funciones oficiales.
Falta de cuórum y suspensión del tratamiento legislativo
El titular del Poder Legislativo, Basilio Núñez, levantó la sesión bicameral tras constatar que la sala no reunía la cantidad reglamentaria de parlamentarios. El retiro de los legisladores colorados se concretó cuando el bloque oficialista comprobó que no disponía de los votos necesarios para aprobar la dimisión.
La interrupción abrupta de la plenaria congeló la definición institucional en un contexto de marcada tensión política y financiera. Al no emitirse una resolución sobre la renuncia de Santiago Peña, el mando administrativo de la República continúa bajo su titularidad legal.
El debate sobre la renuncia de Santiago Peña en el pleno
Durante el intercambio parlamentario, los representantes de la oposición exigieron rechazar el documento de dimisión y dar continuidad al juicio político contra el mandatario. La intención de los sectores opositores apuntaba a sustanciar el proceso constitucional acusatorio hasta sus instancias finales.
Por su parte, el oficialismo colorado buscaba avalar la salida voluntaria del gobernante para habilitar la sucesión formal del vicepresidente Pedro Alliana. Uno de los puntos de mayor disputa giró en torno a los fueros y a la condición de senador vitalicio que corresponderían al mandatario si su nota era aceptada.
La votación en Diputados y el juicio político previo
La crisis institucional se aceleró durante la misma jornada cuando referentes de la Asociación Nacional Republicana anunciaron su apoyo a la acusación. Ante la pérdida de respaldo partidario, el ministro del Interior, Enrique Riera, entregó formalmente la nota de renuncia en la sede parlamentaria.
Pese al ingreso de la nota presidencial, la Cámara de Diputados resolvió avanzar y aprobó el libelo acusatorio con setenta y ocho votos a favor. En una sesión extraordinaria posterior, la Cámara Baja desestimó el pedido de juicio político contra el vicepresidente Pedro Alliana por cuarenta y ocho votos contra treinta.
Alcance constitucional y situación del Poder Ejecutivo
La Constitución Nacional de la República del Paraguay establece en el artículo 202, numeral dieciséis, que compete exclusivamente al Congreso bicameral aceptar o desestimar la dimisión de un mandatario. Al clausurarse el debate sin un dictamen del plenario, el trámite referente a la renuncia de Santiago Peña permanece inconcluso.
Tanto la Presidencia como la Vicepresidencia mantienen a sus autoridades en funciones regulares hasta una nueva convocatoria formal. La parálisis legislativa extiende un escenario de incertidumbre institucional sobre el desenlace del proceso acusatorio.
Datos clave
- Falta de cuórum: La bancada oficialista abandonó el recinto al constatar que carecía de los votos necesarios para avalar la renuncia.
- Continuidad institucional: Santiago Peña permanece al frente del Poder Ejecutivo y Pedro Alliana en la Vicepresidencia.
- Votación unánime: La Cámara de Diputados aprobó el libelo acusatorio de juicio político con setenta y ocho votos a favor.
- Marco normativo: El artículo 202 de la Constitución Nacional reserva al Congreso la potestad exclusiva de pronunciarse sobre la dimisión.






