El reglamento sub 19 impone una exigencia estricta a Sportivo Luqueño y al Sportivo 2 de Mayo, dos instituciones que se encuentran sumamente rezagadas en el acumulado de minutos de juveniles durante el presente torneo Clausura. Con apenas 540 minutos restantes en disputa en la fase decisiva de la competencia, ambas plantillas adeudan cerca de 400 minutos para satisfacer el cupo reglamentario establecido por la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF). De esta manera, los directores técnicos de ambos conjuntos están forzados a otorgar protagonismo continuo a futbolistas nacidos desde el 1 de enero de 2007 en adelante para evitar sanciones drásticas.
Las duras penalizaciones que contempla el reglamento sub 19
La normativa vigente de la matriz del balompié paraguayo exige que cada equipo de la máxima categoría sume un mínimo de 900 minutos con juveniles de la categoría designada en cancha a lo largo del certamen. En caso de fallar en el cumplimiento total al término del calendario, las consecuencias deportivas y financieras son contundentes para las instituciones infractoras.
La pena deportiva contempla la deducción inmediata de tres puntos en la tabla general de posiciones, lo que puede influir de manera directa en la permanencia o en la clasificación a torneos internacionales. A esto se agrega una dura sanción económica que alcanza los 1.000 millones de guaraníes, cifra que ronda los 170.000 dólares, constituyendo un golpe sumamente oneroso para el presupuesto de cualquier club del medio local.
Las opciones en las canteras de Luqueño y Pedro Juan Caballero
Para afrontar este escenario apremiante en el desenlace del campeonato, los cuerpos técnicos recurren a las promesas formadas en sus divisiones inferiores. En el caso del Gallo Norteño, los juveniles considerados en la Primera División son Fredy Silvero, Henry Riquelme y Luis Delgadillo, quienes deberán asumir mayor carga horaria en los compromisos inmediatos.
Por el lado del elenco auriazul, los futbolistas Jonathan Vidal Ramos y Thiago Franco han tenido presencia en el primer equipo, aunque hasta la fecha la participación de ambos resultó insuficiente para descomprimir la bolsa de minutos reglamentaria. Esta baja rotación genera preocupación en el entorno luqueño, un club históricamente reconocido por su cantera pero que hoy se encuentra contrarreloj para acatar el reglamento sub 19 sin resignar competitividad.
Panorama general de los clubes en la máxima división
El desafío de consolidar jóvenes en Primera no afecta a todas las entidades de la misma forma. Mientras instituciones como Sportivo Trinidense y Sportivo Ameliano experimentan cierta presión en la acumulación horaria, otros clubes como Sportivo San Lorenzo, Libertad y Recoleta FC se encuentran muy cerca de asegurar el objetivo. Al mismo tiempo, cuadros como Nacional, Olimpia, Guaraní, Cerro Porteño y Rubio Ñu ya completaron el total exigido y disponen de total libertad táctica para diagramar sus alineaciones.
La aplicación de esta normativa genera constantes debates entre los entrenadores de Primera División en Paraguay. A menudo se argumenta que forzar la inclusión de canteranos sin la debida maduración física, táctica y nutricional puede desbalancear el rendimiento colectivo frente a rivales de jerarquía profesional, aunque sigue siendo la principal herramienta regulatoria para promover a los talentos emergentes de la Albirroja.
Datos clave
- El Sportivo 2 de Mayo y Sportivo Luqueño adeudan aproximadamente 400 minutos cuando apenas restan 540 minutos en el torneo.
- La normativa general obliga a acumular 900 minutos con futbolistas nacidos desde el 1 de enero de 2007.
- El castigo reglamentario consiste en la pérdida de tres puntos en la clasificación y una multa de 1.000 millones de guaraníes.
- Equipos liberados como Cerro Porteño, Olimpia, Guaraní, Nacional y Rubio Ñu ya completaron la exigencia obligatoria.






