El Real Madrid Euroliga ratificó su gran momento deportivo al imponerse como visitante frente al Baskonia por 86 a 104. El encuentro se disputó en el pabellón Fernando Buesa Arena de la ciudad de Vitoria ante más de ocho mil aficionados. La victoria representó el noveno festejo consecutivo del conjunto merengue en el certamen continental.
Desde los compases iniciales del compromiso, el elenco dirigido por Pedro Martínez demostró una intensidad física y una efectividad en ataque que descolocaron al cuadro local. El conjunto anfitrión, conducido técnicamente por Velimir Perasovic, afrontó el desafío con un plantel sumamente corto debido a bajas médicas. Solo nueve basquetbolistas de la plantilla principal estuvieron a disposición del entrenador local.
Un arranque demoledor del quinteto visitante
El arranque del juego marcó la pauta de lo que sucedería durante toda la velada deportiva. Con un parcial contundente de 4 a 15 durante los primeros cinco minutos, el cuadro blanco castigó las dudas defensivas de su rival. La velocidad en la transición y la agresividad en primera línea complicaron enormemente la circulación ofensiva de los vascos.
Aunque Baskonia intentó responder mediante apariciones esporádicas de AJ Lawson en el perímetro, la brecha en el marcador se consolidó con rapidez. El primer cuarto culminó con un claro 19 a 30 que obligó a los de Vitoria a redoblar esfuerzos. Pese al regreso a las pistas de Kobi Simmons, el elenco madrileño no aflojó su ritmo de juego.
Reacción local y solidez en los momentos clave
Durante el segundo periodo, Kenneth Faried aportó dureza en la zona pintada y lideró una ráfaga positiva de 11 a 3 para meter a Baskonia en la pelea. La reacción entusiasmó a la grada local, que instantes antes había manifestado su descontento hacia los directivos del club con pañuelos blancos y silbatinas.
Un certero triple de Stefan Joksimovic dejó las cifras en 46 a 52 a pocos segundos de finalizar la primera etapa. Sin embargo, dos desconexiones graves en la retaguardia local le obsequiaron cuatro puntos al oponente sobre el cierre. En el torneo de Real Madrid Euroliga cada error se paga caro y el cuadro merengue aprovechó esas fallas para irse al descanso con tranquilidad.
El dominio merengue en la segunda parte
En la segunda mitad, el poderío bajo el aro de Edy Tavares y el desequilibrio individual de Theo Maledon terminaron de quebrar las esperanzas de remontada. Las volcadas vistosas de DJ Stewart y el empeño de Lawson no bastaron para frenar a una ofensiva blanca que castigó desde múltiples posiciones.
Tim Luwawu-Cabarrot aportó puntos clave desde el perímetro para sellar una ventaja irremontable hacia el desenlace del compromiso. Los jueces señalaron faltas técnicas y eliminaron por acumulación a Matteo Spagnolo y Simmons en el tramo final. Con este resultado, el elenco blanco sigue escalando posiciones en la tabla mientras que Baskonia no logra salir de su crisis de resultados.
Importancia del certamen continental
El baloncesto internacional genera un seguimiento constante entre los aficionados paraguayos que siguen de cerca a las máximas figuras del deporte de la canasta. La campaña de Real Madrid Euroliga capta la atención del público por el alto nivel técnico que exhibe en cada presentación oficial frente a los clubes más poderosos de Europa.
La Euroliga es la competencia de clubes más prestigiosa fuera del ámbito de la NBA y exige planteles extensos para sostener calendarios exigentes. Para conjuntos que atraviesan dificultades como Baskonia, la escasez de recambio suele ser un obstáculo determinante cuando se miden ante candidatos al título.
Datos clave
- El resultado final fue de 86 a 104 a favor del Real Madrid en la octava jornada de la competencia europea.
- La racha victoriosa del conjunto visitante se extendió a nueve festejos consecutivos bajo la dirección técnica de Pedro Martínez.
- Las bajas sensibles condicionaron al Baskonia, que apenas contó con nueve integrantes del primer equipo en su convocatoria.
- La protesta de los aficionados locales se hizo sentir en el Fernando Buesa Arena con silbidos y pañuelos dirigidos a la directiva del club.






